Greta Thunberg llama la atención sobre el sufrimiento de los pueblos indígenas en la cumbre climática de la ONU.
“Sus derechos están siendo violados en todo el mundo, y también se encuentran entre los más afectados, y más rápidamente, por la emergencia climática y ambiental”, dijo Greta en la ONU.
Reuters- La activista adolescente Greta Thunberg llamó la atención sobre las luchas de los pueblos indígenas del mundo contra el cambio climático el lunes cuando asistió a una cumbre de las Naciones Unidas (ONU) junto con otros jóvenes activistas furiosos por la incapacidad de Occidente para abordar la crisis.
En los últimos años, comunidades indígenas de Estados Unidos, Sudamérica y Australia han librado campañas cada vez más enérgicas contra nuevos proyectos de combustibles fósiles y han encontrado puntos en común con jóvenes activistas europeos inspirados por Thunberg.
Blanco de un frenesí mediático desde que llegó a la conferencia la semana pasada después de cruzar el Atlántico en barco, Thunberg permaneció mayoritariamente en silencio durante su primera aparición oficial en la cumbre para permitir que un nativo americano, un ugandés, un filipino y un isleño del Pacífico hablaran.
“Sus derechos están siendo violados en todo el mundo, y también se encuentran entre los más afectados, y más rápidamente, por la emergencia climática y ambiental”, dijo Thunberg sobre las comunidades indígenas.
Los activistas indígenas argumentan que sus comunidades no contribuyen casi en nada a las emisiones de combustibles fósiles que alimentan el cambio climático, pero sufren el peso de los fenómenos climáticos extremos y la pérdida de vida silvestre.
Rose Whipple, del grupo Dakota Santee, originario del estado norteamericano de Minnesota, pidió un enfoque basado en la tradición y la tecnología.
“La crisis climática es una crisis espiritual para todo el mundo. Nuestras soluciones deben combinar la ciencia y la espiritualidad, y el conocimiento ecológico tradicional con la tecnología”, afirmó.
La reunión prevista para tratar la aplicación del pacto firmado en París en 2015 para limitar el aumento de las temperaturas muy por debajo de los 2 grados centígrados se trasladó a Madrid debido a las protestas contra la desigualdad en Chile, que debía ser el país anfitrión.
“Mientras los países se felicitan por sus débiles compromisos, el mundo literalmente está en llamas”, dijo la activista chilena Ángela Valenzuela.
Ubicadas en las tierras bajas, las Islas Marshall se convirtieron en la primera nación en cumplir con un requisito del Acuerdo de París al aumentar sus reducciones de emisiones planificadas en 2018, una acción que los principales contaminadores están siendo presionados a seguir para 2020.
