La guerra comercial entre Estados Unidos y China podría afectar a la economía mundial.
Los nuevos aranceles recíprocos de Estados Unidos y China, que se espera que entren en vigor a partir de este miércoles (23), complicarán las relaciones comerciales entre los dos países y podrían generar pérdidas significativas para el comercio mundial en su conjunto, dijo a Sputnik Zhou Mi, subdirector del Instituto de Investigación sobre América y Oceanía del Ministerio de Comercio chino.
247, con Sputnik - Los nuevos aranceles recíprocos de Estados Unidos y China, que se espera que entren en vigor a partir de este miércoles (23), complicarán las relaciones comerciales entre los dos países y podrían generar pérdidas significativas para el comercio mundial en su conjunto, dijo a Sputnik Zhou Mi, subdirector del Instituto de Investigación sobre América y Oceanía del Ministerio de Comercio chino.
El 23 de agosto, Estados Unidos impondrá nuevos aranceles a una serie de productos chinos por valor de 16 millones de dólares (63 millones de reales), y China responderá a las medidas estadounidenses de forma simétrica. Los aranceles chinos a los productos estadounidenses entrarán en vigor poco después de que Estados Unidos dé el primer paso.
"Los nuevos aranceles estadounidenses del 25% sobre la segunda lista de productos chinos por un valor equivalente a 16 millones de dólares entrarán en vigor próximamente, y esta medida estadounidense provocará una represalia simétrica por parte de China, afectando significativamente las relaciones comerciales entre los dos países", enfatizó Zhou Mi.
Según él, "el comportamiento de Estados Unidos no aliviará la tensión y la preocupación en el mercado, y provocará que las empresas y los consumidores de ambos países se enfrenten a una incertidumbre aún mayor a la hora de tomar decisiones".
Hizo hincapié en que "tales acciones no solo afectan el desarrollo económico y social de ambos países, como las dos economías más grandes del mundo e importantes socios comerciales, sino que también provocarán la reestructuración y sustitución de las redes de producción internacionales, lo que implica importantes pérdidas financieras".
“Una guerra comercial no beneficia a nadie, y la aplicación de medidas obligatorias de intervención gubernamental viola las leyes y el orden del mercado, por lo que es necesario detenerla lo antes posible”, dijo el analista.
El 8 de agosto, el Ministerio de Finanzas de China publicó una segunda lista de productos importados de Estados Unidos que estarán sujetos a un arancel del 25%. La lista incluye diversos vehículos, combustible para aviación, repuestos, equipos médicos, carbón, gas y otros artículos.
La declaración respondía a la decisión de Estados Unidos de aumentar los aranceles a las importaciones de productos chinos por valor de 160.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, China mantiene su postura de resolver la guerra comercial mediante negociaciones y afirma que Estados Unidos está exacerbando el conflicto, y que Pekín reacciona en defensa de sus legítimos derechos e intereses.
Anteriormente se informó que delegaciones de China, encabezadas por el viceministro de Comercio chino Wang Shouwen, y de Estados Unidos, encabezadas por el funcionario del Departamento del Tesoro estadounidense David Malpass, se reunirán del 22 al 23 de agosto.
Al comentar los planes para esta reunión, Zhou Mi expresó su esperanza de que ambas partes "puedan aportar más buenas noticias al mercado, reducir el nivel de incertidumbre y brindar apoyo al frágil proceso de recuperación de la economía mundial y el comercio global".
