Hamás acusa a Netanyahu de violar el alto el fuego y pide una acción internacional urgente
El movimiento palestino culpa al gobierno israelí de la nueva escalada y exige medidas de la ONU y la Liga Árabe.
247 - El grupo palestino Hamás acusó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de reanudar la "agresión y una guerra de genocidio" contra la población civil en la Franja de Gaza, responsabilizando plenamente al gobierno israelí de las consecuencias de la nueva escalada del conflicto. La declaración se publicó el martes 18 en un comunicado oficial de Hamás. agencia de noticias xinhua.
"Netanyahu y su gobierno tienen plena responsabilidad por las repercusiones de la traicionera agresión contra Gaza, que ataca a civiles indefensos bajo un bloqueo asfixiante y una política sistemática de hambruna", afirmó Hamás en el documento.
La organización acusó a Israel de violar deliberadamente el acuerdo de alto el fuego, poniendo en peligro la vida de los prisioneros palestinos detenidos en la región. En respuesta, instó a los mediadores internacionales a exigir responsabilidades a Israel por incumplir su compromiso. "La agresión debe cesar de inmediato", declaró Hamás.
El movimiento también instó a la Liga Árabe y a la Organización de Cooperación Islámica a "cumplir con su responsabilidad histórica apoyando la resistencia del pueblo palestino y adoptando medidas urgentes para poner fin al bloqueo de Gaza". Al mismo tiempo, pidió a las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad que convoquen una reunión de emergencia para obligar a Israel a cesar los ataques y cumplir con la Resolución 2735, que exige el fin de las hostilidades y la retirada completa de las tropas israelíes de la Franja de Gaza.
La acusación de Hamás se produce después de que el ejército israelí lanzara una nueva ofensiva aérea sobre Gaza, la primera gran operación militar desde el inicio del alto el fuego el 19 de enero. Según fuentes médicas y de seguridad palestinas, más de 200 palestinos murieron en los bombardeos.
La escalada del conflicto reaviva la presión internacional para que las principales potencias y las organizaciones multilaterales adopten una postura más firme para evitar que la crisis humanitaria en la región empeore.


