Hamas rechaza la creación de una fuerza internacional en Gaza y afirma que la resolución impone un "mecanismo de tutela".
Un grupo palestino critica la propuesta aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y afirma que la presencia extranjera amenaza la neutralidad y favorece a Israel.
247 - Hamas ha expresado su firme oposición a la resolución aprobada este lunes (17) por el Consejo de Seguridad de la ONU, que autoriza la creación de una fuerza internacional de estabilización en la Franja de Gaza. La información fue publicada por RT.
Según el movimiento palestino, la medida representa una injerencia extranjera inaceptable. En su comunicado, Hamás argumenta que la decisión “impone un mecanismo de tutela internacional sobre la Franja de Gaza, que nuestro pueblo y sus facciones rechazan”. La crítica se centra especialmente en el papel de las fuerzas extranjeras, que, según el grupo, no deberían asumir “tareas ni funciones” en territorio palestino, algo que, en opinión de la organización, “compromete su neutralidad y la convierte en parte del conflicto a favor de la ocupación [israelí]”. El comunicado de Hamás también afirma que, en caso de desplegarse una fuerza internacional, esta debería operar exclusivamente en las fronteras, con el objetivo de “separar a los ejércitos” y “supervisar el alto el fuego”, siempre bajo la supervisión directa de la ONU.
Esta postura demuestra la resistencia del grupo a cualquier forma de presencia militar externa que exceda los límites estrictamente definidos. La resolución aprobada por el Consejo de Seguridad —propuesta por Estados Unidos y en consonancia con el plan del presidente Donald Trump— prevé la creación de una «Fuerza Internacional de Estabilización» que operará en puntos estratégicos de la Franja de Gaza. Trece países votaron a favor de la medida, mientras que Rusia y China se abstuvieron.
El texto también establece el despliegue de tropas en las zonas fronterizas, el apoyo a la policía palestina y la participación en la administración de proyectos de reconstrucción financiados con fondos del Banco Mundial. Estados Unidos presenta la iniciativa como parte de un esfuerzo por estabilizar Gaza tras meses de intenso conflicto y destrucción generalizada. Ante el rechazo explícito de Hamás, es probable que la implementación de la fuerza internacional encuentre una importante resistencia sobre el terreno, lo que aumenta la incertidumbre sobre cómo la ONU y los países involucrados podrán iniciar las operaciones previstas. La reacción del grupo también indica que cualquier mecanismo internacional que no contemple su participación directa —o que se perciba como alineado con los intereses israelíes— podría ser cuestionado tanto política como operativamente.


