El empleo informal afecta al 40% de los jóvenes latinoamericanos.
El porcentaje llega hasta el 60% en el caso de las mujeres jóvenes, ya que comienzan a trabajar de manera irregular y luego encuentran serias dificultades para ingresar al mercado legal; esta es una de las conclusiones del informe Perspectivas económicas para América Latina 2017, presentado este lunes (29) en la Casa de América en Madrid, donde los mayores desafíos son la informalidad en el trabajo, las malas perspectivas macroeconómicas y la falta de acceso a programas de capacitación.
De la Agencia Brasil
En América Latina, el 40% de los jóvenes no forman parte de la economía formal, porcentaje que asciende al 60% en el caso de las mujeres jóvenes, ya que comienzan a trabajar de manera irregular y posteriormente enfrentan serias dificultades para incorporarse al mercado laboral formal. Esta información proviene de la agencia de noticias EFE.
Esta es una de las conclusiones del informe. Perspectivas económicas de América Latina 2017, presentado este lunes (29) en Casa da América en Madrid, donde los mayores desafíos son la informalidad en el trabajo, las malas perspectivas macroeconómicas y la falta de acceso a programas de formación.
Según Ángel Melguizo, economista jefe para América Latina de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la informalidad en el mercado laboral es "una trampa persistente".
Los jóvenes de entre 15 y 29 años suman más de 163 millones en la región, lo que equivale a una cuarta parte de la población, una cifra que demuestra que "los jóvenes son el futuro", según el director para Europa del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Guillermo Fernández del Soto.
El documento, elaborado por la OCDE con el apoyo de CAF y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presenta algunas medidas para “ofrecer mejores oportunidades de inclusión social y empleo para los jóvenes”.
Melguizo propone capacitar a los jóvenes en emprendimiento para prevenir el desempleo, ya que, según él, "los jóvenes emprendedores actuales tienen poca experiencia y están mal conectados" entre sí.
Según el informe, los nuevos programas de formación deberían mirar hacia el futuro desde tres perspectivas: "empleo, política y ciudades", sectores que actualmente están "desconectados".
“Empoderar a los jóvenes trae muchos beneficios. Si pasan del sector informal al formal y comienzan a trabajar, esto aumentará el Producto Interno Bruto (PIB) promedio de la región entre un 3% y un 4%”, afirmó Melguizo.