Líbano presentará una denuncia ante la ONU contra Israel por rociar productos químicos en su territorio.
Beirut acusa a las autoridades de violar la soberanía y cometer delitos ambientales después de que análisis indicaran altos niveles de glifosato en zonas fronterizas.
247 - El gobierno libanés anunció el jueves (5) que presentará una denuncia formal ante las Naciones Unidas (ONU) contra Israel, acusado de rociar con productos químicos aldeas del sur del Líbano el 1 de febrero. Según los Ministerios de Agricultura y Medio Ambiente libaneses, muestras de suelo y agua recolectadas por el Ejército libanés en las zonas afectadas fueron analizadas en laboratorios especializados y revelaron altos niveles de glifosato. La información proviene de RFI.
El herbicida se asocia con graves daños a la flora y la fauna y está clasificado como potencialmente cancerígeno. Los ministerios informaron, en un comunicado conjunto, que algunas muestras presentaron concentraciones de pesticidas entre 20 y 30 veces superiores a los límites normalmente aceptados por las normas internacionales. Según el comunicado, la sustancia puede dañar la cobertura vegetal de las zonas afectadas, con repercusiones directas en la producción agrícola, la fertilidad del suelo y el equilibrio ecológico.
Clasificación de ecocidio y alerta sanitaria.
En el mismo documento, los ministerios califican la acción de "ecocidio" y advierten de los posibles riesgos para la salud y el medio ambiente que podrían afectar el agua, el suelo y la cadena alimentaria del país. El presidente del Líbano, Joseph Aoun, afirmó que el episodio representa una flagrante violación de la soberanía libanesa y un delito ambiental y sanitario, y declaró que se trata de una "continuación de los repetidos ataques israelíes contra el Líbano y su pueblo".
El lunes (2), la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) informó, mediante un comunicado, que el ejército israelí le había notificado una operación para rociar una sustancia química no tóxica cerca de la frontera entre ambos países. Según la FPNUL, Israel recomendó a los cascos azules de la ONU que se alejaran de la zona y buscaran refugio, lo que provocó la cancelación de más de diez operaciones de la misión.
La ONU cuestiona las fumigaciones israelíes
En su declaración, la fuerza de la ONU declaró que «no es la primera vez que el ejército israelí rocía sustancias químicas desconocidas desde aviones sobre el Líbano» y calificó la operación de «inaceptable». La FPNUL afirmó además que la acción «genera preocupación por los efectos de esta sustancia química desconocida en las tierras agrícolas locales y su impacto a largo plazo en el regreso de los civiles y sus medios de vida».
Más de un año después del fin de la tregua entre Israel y Hezbolá, las zonas fronterizas del lado libanés permanecen prácticamente desiertas, aunque la tensión entre ambos países sigue siendo alta. Las aldeas afectadas por las fumigaciones están prácticamente destruidas y han sido abandonadas por la población local.
Impacto en la conexión con el terreno
Los líderes israelíes han declarado su objetivo de establecer una zona de amortiguación a lo largo de la frontera. Como parte de esta agresiva estrategia, el ejército israelí utilizó armas como bombas de racimo y fósforo blanco en estas mismas regiones durante el conflicto.
Los expertos señalan que el uso de herbicidas de alta potencia también busca debilitar permanentemente el vínculo entre los residentes y su tierra. A pesar de ello, parte de la población continúa trabajando en el campo, en un intento por mantener el cultivo de la tierra.
Pérdidas multimillonarias en el sector agrícola.
Un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), elaborado en colaboración con el Ministerio de Agricultura del Líbano y el Consejo Nacional de Investigación Científica, evaluó el impacto de los ataques israelíes entre octubre de 2023 y noviembre de 2024. El documento estima los daños directos al sector agrícola, incluyendo cultivos, ganado y pesca, en aproximadamente 118 millones de dólares estadounidenses, además de pérdidas económicas indirectas de aproximadamente 586 millones de dólares estadounidenses. La reconstrucción y rehabilitación del sector agrícola libanés requerirá inversiones estimadas en 263 millones de dólares estadounidenses para 2026.


