La líder de extrema derecha francesa Le Pen critica el ataque de Estados Unidos a Venezuela.
Marine Le Pen acusa a Maduro, pero dice que la soberanía de los países "es inviolable y sagrada".
247 - La líder francesa de ultraderecha Marine Le Pen criticó el sábado (3) la agresión de Estados Unidos contra Venezuela, afirmando que, a pesar de sus duras críticas al gobierno de Nicolás Maduro, la violación de la soberanía de un Estado es inaceptable bajo cualquier circunstancia. Según la líder francesa, la acción estadounidense sienta un precedente peligroso para el orden internacional.
La declaración se publicó en redes sociales. En el texto, Le Pen comienza reconociendo que existían numerosas razones para condenar al gobierno venezolano, pero sostiene que ninguna justifica un cambio de régimen impulsado por una potencia extranjera.
“Había mil razones para condenar el régimen de Nicolás Maduro: comunista, oligárquico y autoritario, ha impuesto una opresión a su pueblo durante demasiado tiempo, sumiendo a millones de venezolanos en la miseria, o incluso obligándolos al exilio”, argumentó la líder francesa. Luego enfatizó lo que considera el punto central del asunto: “Pero hay una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de implementar en Venezuela. La soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, poder o continente. Es inviolable y sagrada”.
Marine Le Pen advierte que relativizar este principio representa un riesgo directo para todas las naciones. «Renunciar a este principio hoy, en el caso de Venezuela o de cualquier otro Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana», escribió. Para ella, este camino constituye «un peligro mortal», en un contexto internacional ya marcado por profundas transformaciones geopolíticas. «El siglo XXI ya es escenario de importantes convulsiones geopolíticas que plantean un riesgo permanente de guerra y caos para la humanidad», añadió.
Al finalizar la manifestación, la líder de la ultraderecha francesa argumentó que la solución a la crisis venezolana reside en la expresión directa de la voluntad popular, sin injerencias externas. «Solo nos queda esperar, dada esta situación, que el poder recaiga en el pueblo venezolano lo antes posible. Les corresponde definir, de forma soberana y libre, el futuro que desean forjar como nación», concluyó.
La posición de Marine Le Pen se suma a la tendencia creciente en todo el espectro político de Europa, donde, a pesar de las profundas diferencias ideológicas, las voces han convergido en criticar la agresión estadounidense contra Venezuela y defender el principio de la soberanía nacional como base del orden internacional.


