INICIO > Mundo

El líder laborista británico reitera su oposición a un Brexit sin acuerdo.

El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, reiteró el viernes (8) su oposición a que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) sin alcanzar primero algún tipo de acuerdo: "Mi determinación es evitar un Brexit sin acuerdo o perjudicial", subrayó Corbyn, quien aboga por que su país permanezca dentro de la unión aduanera una vez que se concrete el divorcio entre el Reino Unido y la UE, previsto para el 29 de marzo.

El líder laborista británico reitera su oposición a un Brexit sin acuerdo.

247, con Prensa Latina - El líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, reiteró el viernes (8) su oposición a que el Reino Unido abandone la Unión Europea (UE) sin llegar antes a algún tipo de acuerdo.

"Mi determinación es evitar un Brexit sin acuerdo o perjudicial", subrayó Corbyn, quien aboga por que su país permanezca dentro de la unión aduanera una vez que se concrete el divorcio entre Reino Unido y la UE, previsto para el 29 de marzo.

En Twitter, Corbyn recordó que aunque su propuesta fue rechazada en la Cámara de los Comunes la semana pasada, los funcionarios de la UE con los que se reunió días atrás consideraron que podría servir como base para desbloquear las negociaciones actuales entre el Reino Unido y la UE.

El Brexit, como se conoce popularmente a la decisión de abandonar el bloque, adoptada por el 51 por ciento de los británicos en el referéndum de 2016, está paralizado desde que el Parlamento rechazó el acuerdo firmado por la primera ministra conservadora, Theresa May, con su homóloga europea el pasado enero.

La manzana de la discordia es una cláusula que impediría el establecimiento de una frontera física entre la República de Irlanda, miembro de pleno derecho de la UE, y el territorio británico de Irlanda del Norte, que seguiría rigiéndose por las regulaciones económicas y comerciales europeas hasta que el Reino Unido y la UE firmen otro acuerdo comercial.

Los euroescépticos británicos argumentan, sin embargo, que esta salvaguardia, o barreraEsto amenaza la integridad constitucional del Reino Unido porque el país podría quedar sujeto indefinidamente a las regulaciones comerciales de la UE.

La primera ministra, Theresa May, que se ha comprometido a completar el divorcio el 29 de marzo, con o sin acuerdo con la UE, ahora está tratando de lograr algún compromiso del lado europeo que convenza a la Cámara de los Comunes de votar a favor del Brexit el próximo martes (12).

Si, como muchos pronostican, el primer ministro sufre otra derrota en la Cámara de los Comunes, los diputados tendrán que decidir al día siguiente si el Reino Unido abandona el bloque europeo sin ningún tipo de acuerdo o si solicita una prórroga a la UE.

Según los analistas, un Brexit sin acuerdo provocaría una recesión económica en el país, escasez de medicamentos y alimentos, aumento del desempleo, inflación y devaluación de la libra esterlina, así como retrasos monumentales en los puertos y aeropuertos europeos debido a la imposición de medidas aduaneras y de inmigración a los ciudadanos británicos.