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Lula es un símbolo para toda América Latina y debe ser liberado, dice líder cubano.

Durante una visita a Brasil para participar en la XXIV Convención de Solidaridad con Cuba, celebrada en Santos (SP) entre el 20 y el 22 de junio, la vicepresidenta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Noemí Rabaza, afirmó en entrevista con Brasil 247 que su país está haciendo campaña por la liberación del expresidente Lula, "un símbolo de América Latina"; Rabaza dijo que Cuba vive un momento especial, en el que el bloqueo estadounidense se está volviendo más agresivo.

Lula es un símbolo para toda América Latina y debe ser liberado, dice líder cubano.

¿Cuál es la importancia de esta convención de solidaridad y qué representa para la amistad entre Brasil y Cuba?

Noemí Rabaza - Esta convención representa el corazón de América, representa el amor, representa la dignidad, representa todo, porque, con tantos problemas que enfrentan los brasileños hoy, es algo por lo que no tenemos palabras para expresar nuestra gratitud. Les agradezco este compromiso y les digo que los brasileños pueden estar seguros de que Cuba nunca decepcionará, siempre luchará por sus ideales y no solo luchará, sino que los hará realidad, porque eso es lo que hemos estado haciendo durante 60 años: luchando y resistiendo.

De esta convención podemos salir más fuertes en cuanto a lo que debemos hacer, cómo lo haremos, porque debemos hacer realidad los sueños, los sueños de los hombres justos y bien intencionados.

¿Qué resultados concretos espera usted de esta convención y qué soluciones prácticas se pueden alcanzar?

Noemí Rabaza - Es necesario avanzar a otro punto de este trabajo, porque ustedes, amigos de Cuba, no solo de Brasil, sino de todo el mundo, se han acostumbrado a ver que durante 60 años Cuba ha resistido todo tipo de ataques impuestos por Estados Unidos, agresiones de todo tipo, no solo el bloqueo, sino también agresiones biológicas y químicas. Asesinaron, humillaron, atacaron en diferentes foros, aprobaron presupuestos para la subversión interna, crearon pequeños liderazgos que apenas avanzaron dos pasos, hicieron miles de cosas para destruir la revolución. Pero como no lo lograron, ahora imponen una ley muy compleja.

Por lo tanto, digo que lo que podemos extraer de esta convención es la idea de que nos encontramos en un momento diferente, un momento más difícil que los que hemos vivido hasta ahora. Porque esta ley, que consta de cuatro capítulos, no solo intensifica el bloqueo, no solo obstaculiza el desarrollo de Cuba, no solo obstaculiza la inversión extranjera, no solo constituye un mecanismo extraterritorial de dominación, ya que cualquiera que comercie con Cuba será sancionado. La esencia de esta ley es fundamentalmente derrocar la revolución, destruir el socialismo y subyugarnos. Por ejemplo, el capítulo 2 dice que impondrán un gobierno de transición y que cuando este gobierno de transición demuestre con hechos concretos que es un gobierno cien por ciento aliado con Estados Unidos, el bloqueo podrá ser levantado. En otras palabras, no solo dicen que destruirán la revolución, sino que dicen que tenemos que ser su colonia, y que mientras no lo seamos, no levantarán el bloqueo.

¿Qué podemos esperar de tal pensamiento? ¿Que toda Latinoamérica terminará siendo su colonia para que podamos vivir en paz? ¿Que toda Latinoamérica tiene que ser su patio trasero para que podamos vivir en paz?

¡No! Quienes piensan así no conocen la Revolución Cubana. Aprendimos a luchar por nuestros ideales porque el ser humano es fundamental, porque la dignidad plena del ser humano es fundamental. Por eso tenemos que irnos de aquí con acciones diferentes, con una idea diferente, porque los tiempos actuales son muy peligrosos y tenemos que hacer lo que siempre nos dijo José Martí: cuando hay un plan, debemos tener un contraplan, porque esto correspondería a responder a lo que el imperio siempre ha querido hacer con Cuba y toda Latinoamérica. También es importante que dejemos claro que el afán de Estados Unidos por apoderarse de Cuba no proviene solo de la Revolución Cubana, de su triunfo. Esto lleva más de un siglo, desde 1901, cuando atacaron nuestro país. En otras palabras, siempre han querido apoderarse de Cuba. ¿Y qué era Cuba antes del triunfo de la Revolución? Era un lugar donde venían a apostar, a promover la prostitución, la negligencia y la desigualdad. Así que tengo grandes esperanzas en esta convención.

El Estado cubano, el Partido Comunista de Cuba, su gobierno y el pueblo cubano han decidido lanzar una campaña de solidaridad con el pueblo brasileño por la liberación del presidente Lula. ¿Cómo participa el ICAP en esta campaña?

Noemí Rabaza - ICAP es la organización que lidera esta campaña por la liberación de Lula en Cuba. Como todas las causas que ICAP defiende, la llevamos adelante no solo en Cuba, sino también en todos los países con los que ICAP tiene asociaciones de amistad. Hablamos de 159 países y más de dos mil organizaciones. Un objetivo estratégico de nuestro trabajo es la liberación de Lula, un objetivo de nuestra labor solidaria porque Lula trasciende al PT (Partido de los Trabajadores), Lula trasciende a Brasil, Lula es un símbolo de toda Latinoamérica, un símbolo de la clase trabajadora, del pueblo trabajador que lucha por el bienestar de la humanidad. Por eso defendemos a Lula, y cada día logramos que más personas y movimientos se unan a nosotros. Realizaremos un evento en La Habana en noviembre, donde uno de los ejes temáticos será la lucha por la liberación de Lula. Porque me parece importante que para Estados Unidos, para todo Estados Unidos, este hombre que simboliza la democracia en Brasil esté al frente del pueblo brasileño.

Entrevista a José Reinaldo Carvalho, editor internacional de Brasil 247