Macri veta proyecto de ley que congelaría tarifas de agua y energía en Argentina.
El presidente argentino Mauricio Macri vetó un proyecto de ley del Senado que habría congelado las tarifas de agua y energía, en un momento en que las tensiones políticas se agravan en el país debido a la crisis económica. La medida podría haber arruinado el plan de Macri para reducir el déficit fiscal. Macri, elegido en 2015 con una plataforma proinversión, recortó los subsidios a los proveedores de servicios, obligando a los argentinos a pagar facturas mensuales más altas.
Reuters El presidente argentino, Mauricio Macri, vetó el jueves un proyecto de ley del Senado que habría congelado las tarifas de agua y energía, mientras las tensiones políticas se profundizan en el país debido a una crisis económica.
La medida podría haber arruinado el plan de Macri de reducir el déficit fiscal que heredó de su predecesora, Cristina Kirchner, una populista que gobernó durante ocho años gastando liberalmente y ahora es senadora.
El jefe de Gabinete de Macri, Marcos Peña, dijo a los periodistas que su jefe rechazó la propuesta tan pronto como llegó a su escritorio.
Argentina necesita esforzarse más para acercarse al equilibrio presupuestario. La ley que limita los aumentos de precios para los prestadores de servicios ha sido vetada.
Macri, elegido en 2015 con una plataforma proinversión, recortó los subsidios a los proveedores de servicios, obligando a los argentinos a pagar facturas mensuales más altas. Su programa de austeridad fiscal desagradó a la oposición peronista, en particular a los aliados de Cristina.
Por 37 votos a favor y 30 en contra, el Senado dio su aprobación legislativa final al proyecto de congelamiento de tarifas, que Peña calificó de "irresponsable".
La meta de déficit fiscal del país para 2019 del 2,2 por ciento del producto interno bruto (PIB) se reducirá, como parte de un esfuerzo renovado para ajustar las cuentas adoptado por el gobierno mientras negocia un acuerdo de préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que puede requerir políticas fiscales más estrictas.
Este mes, el gobierno redujo su meta de déficit para 2018 del 3,2% al 2,7% del PIB. El peso se depreció un 17,6% en mayo, cerrando en 24,9 frente al dólar estadounidense.
