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Macron responde a las críticas de Hungría e Italia sobre la cuestión migratoria.

El presidente francés, Emmanuel Macron, respondió el miércoles (29) a las críticas del primer ministro húngaro, Viktor Orban, y del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, quienes cuestionaron sus posturas sobre la cuestión migratoria.

Macron responde a las críticas de Hungría e Italia sobre el tema migratorio (Foto: REUTERS/Stoyan Nenov)

247, con Prensa Latina - El presidente francés, Emmanuel Macron, respondió el miércoles (29) a las críticas del primer ministro húngaro, Viktor Orban, y del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, quienes cuestionaron sus posturas sobre la cuestión migratoria.

"No cederé ante los nacionalistas ni ante quienes defienden los discursos del odio", afirmó el presidente francés en Dinamarca, donde se encuentra de visita de Estado.

La víspera, Orban y Salvini calificaron a Macron como el líder de la corriente europea favorable a la inmigración, por lo que lo consideraron un opositor.

El líder húngaro argumentó que, si bien Salvini es su héroe, Macron se ha convertido en su principal adversario en Europa.

En respuesta, el jefe de Estado francés afirmó que "si quieren verme como un oponente, tienen razón".

El presidente argumentó que en Europa hay dos corrientes de pensamiento, una nacionalista y otra progresista, y que no piensa ceder ante ninguna de estas ideologías nacionalistas.

A nivel regional, Macron añadió: "En los próximos días y meses tendremos que tomar decisiones serias para abordar la cuestión migratoria, lo que requiere mantener un espíritu de responsabilidad apegado a nuestros valores, como el derecho de asilo, con una auténtica política en los países de origen y en el plano interno".

Así se refirió al Consejo Europeo previsto para el 20 de septiembre en Salzburgo, Austria, que tendrá la inmigración como uno de sus temas principales.

Mientras que los líderes de varios países europeos mantienen una postura contraria a la recepción de extranjeros, otros, como Francia, España y Alemania, abogan por una mayor coordinación regional que permita distribuir responsabilidades y una resolución efectiva de la crisis migratoria.