Más de 1.600 niños migrantes han muerto o desaparecido en 5 años.
Más de 1.600 niños migrantes murieron o desaparecieron entre 2014 y 2018 mientras intentaban ponerse a salvo solos o con sus familias, según informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Agencia Brasil - Más de 1.600 niños migrantes murieron o desaparecieron entre 2014 y 2018 mientras intentaban llegar a un lugar seguro solos o con sus familias, según informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en un informe publicado este viernes (28).
Entre los 32 migrantes muertos o desaparecidos durante el mismo período hay niños, aunque la OIM advierte que los datos son incompletos y que el número real de víctimas es sin duda mayor, especialmente entre los menores, cuyos casos se denuncian con menos frecuencia que los de los adultos.
Todos estos datos son recopilados por el Proyecto de Migrantes Desaparecidos de la OIM, que publica un informe anual desde 2014 y que, este año por primera vez, cuenta con la colaboración del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Las dos agencias de las Naciones Unidas (ONU) expresaron su intención de fortalecer esta colaboración para mejorar los datos sobre los niños migrantes, incluidos aquellos que permanecen en tránsito. Según las estadísticas, el mayor número de víctimas se registra en el Mediterráneo, con 17.900 (2014-2018), y existen además 12 casos cuyo paradero se desconoce o cuyos cuerpos no han sido recuperados.
En 2018, hubo una reducción del 26% en las muertes en el Mediterráneo (2.299 en comparación con 3.239 en 2017), aunque la organización advierte que esto estuvo acompañado de una fuerte reducción – de dos tercios – en el número de migrantes que intentaron cruzarlo (de 144.301 hace dos años a 45.648 en 2018).
El informe destaca que "el peligro de morir" en el Mediterráneo "aumentó en 2018", ya que incluso las estadísticas más conservadoras estiman que el 3% de los migrantes que intentaron cruzar el Mediterráneo el año pasado acabaron muriendo, en comparación con el 2% en 2017.
El año pasado también se produjo un fuerte aumento de las víctimas en la ruta del Mediterráneo occidental, que corresponde a la ruta que toman los migrantes para intentar llegar a la costa de España, con 811 muertos, en comparación con los 224 del año anterior.
La ruta central, para los migrantes que intentan llegar a Italia o Malta desde Libia, sigue siendo la más peligrosa, con 1.314 muertes y desapariciones, aunque esta cifra representa una reducción de más de la mitad en comparación con 2017.
Otra ruta peligrosa para los migrantes es la frontera entre México y Estados Unidos, donde han muerto 1.907 personas en los últimos cinco años, entre ellas 26 niños, aunque solo en la primera mitad de este año ya se han reportado 13 muertes.
La imagen de los cuerpos de un padre y su hija, ahogados al intentar cruzar ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos, ha provocado indignación internacional al mostrar el drama migratorio que se vive en la región. La fotografía, difundida el miércoles 26 y reproducida por varios medios internacionales, muestra los cuerpos de Óscar Martínez Ramírez, un cocinero salvadoreño de 25 años, y su hija de 2 años, boca abajo, flotando en las orillas del Río Bravo (o Río Grande).
