El mercado de futuros se derrumba mientras los aranceles de Trump amenazan con volver a poner en el radar una recesión en Estados Unidos.
Apple, Nike y las tecnológicas lideran pérdidas y los inversores ya proyectan una desaceleración de la economía estadounidense
247 - Una nueva ola de aranceles anunciada por presidente El presidente estadounidense Donald Trump provocó una reacción negativa inmediata en los mercados financieros, con Wall Street sumiéndose en un escenario de pérdidas significativas y un creciente temor a una recesión. Esta información proviene de Bloomberg.
Poco después de que la Casa Blanca revelara las nuevas medidas —que incluyen un arancel mínimo del 10% para todas las exportaciones a Estados Unidos y recargos de hasta el 46% para países con grandes superávits comerciales— los contratos de futuros para S & P 500 Cayó un 3% a las 18:01 (hora de Nueva York). El Nasdaq 100 cayó casi un 4%, lo que refleja el fuerte impacto en las empresas con alta exposición a la cadena de suministro global.
Apple, Nike y el sector tecnológico entre los más afectados
Las acciones de gigantes como Nike, Gap y Lululemon Athletica, que dependen en gran medida de su producción en Vietnam (el país que enfrentará el arancel más alto, del 46%), cayeron más de un 7% cada una. Apple, cuya cadena de suministro se concentra principalmente en China, vio sus acciones caer hasta un 6,9%. Fabricantes de chips como Nvidia y AMD también se vieron severamente penalizados, al igual que multinacionales industriales como Caterpillar y Boeing.
El impacto generalizado ha aumentado la percepción de que la nueva postura proteccionista del gobierno estadounidense podría desencadenar una recesión, comprometiendo el consumo y presionando los costos de producción con el aumento de los precios de los insumos y los bienes de consumo.
“A corto plazo, esto es malo”, dice el gerente.
"A corto plazo, esto es malo", dijo Kim Forrest, directora de inversiones de Bokeh Capital Partners. "A mediano y largo plazo, espero que las personas cercanas al presidente no permitan que nos lleve a una recesión".
Esta percepción es compartida por analistas y economistas que ven los aranceles no sólo como una amenaza para los mercados, sino también como un detonante de una mayor inflación y una disminución de la actividad económica antes de que se materialicen ganancias para la industria nacional.
La volatilidad y la incertidumbre empeoran ante la falta de directrices
Vineer Bhansali, fundador de Longtail Alpha, destacó el clima de incertidumbre: «Se está desarrollando un juego de múltiples fases, con múltiples participantes, y esto es bastante negativo a nivel global porque no sabemos de qué tipo de juego se trata. Se espera que la volatilidad aumente y la mayoría jugará a la defensiva».
La falta de claridad sobre los objetivos y el alcance de las tarifas ha sido un factor constante de inestabilidad. Don Calcagni, director de inversiones de Mercer Advisors, observó: «La incertidumbre, por definición, no es información procesable. No se puede cuantificar; no se sabe dónde se situará la dirección».
La nueva política arancelaria afecta directamente a los principales socios comerciales
China estaba sujeta a un arancel del 34%, la Unión Europea a uno del 20% y Japón a uno del 24%, mientras que Vietnam —considerado por la Casa Blanca uno de los principales contribuyentes al desequilibrio comercial— fue penalizado con el arancel más alto. Los productos de México y Canadá, siempre que cumplieran con los parámetros del T-MEC, se libraron de esta nueva ronda de sanciones.
Además del arancel mínimo del 10% a todas las exportaciones al país, Trump ya había sorprendido la semana anterior al imponer un impuesto del 25% a todos los automóviles importados, afectando directamente a los fabricantes de automóviles y sus proveedores globales.
El impacto en las expectativas y la temporada de ganancias en el radar
Ante este escenario incierto, importantes instituciones como Goldman Sachs y Bank of America han comenzado a revisar sus proyecciones para el rendimiento del S&P 500 hasta finales de año y advierten de una posible caída más pronunciada en los mercados bursátiles estadounidenses. Tras un prometedor comienzo de año, con máximos históricos en febrero, el índice ya ha entrado en una corrección: una caída del 10 % en tan solo 16 sesiones, la séptima más rápida en cinco décadas.
La temporada de presentación de resultados, que comienza en abril con los principales bancos, será crucial para calibrar las expectativas. Tony Roth, director de Wilmington Trust Investment Advisors, declaró: «Habrá mucha información sobre la experiencia de las empresas, tanto en el sector de consumo como en el de inversión de capital. Ese será el siguiente factor a tener en cuenta».
Además, el volumen de recompras de acciones por parte de empresas estadounidenses se desplomó en marzo, alcanzando su nivel más bajo desde octubre de 2020, otra señal de cautela ante el nuevo entorno empresarial.
El riesgo sistémico crece a medida que se elaboran medidas de represalia
La Unión Europea ya está formulando un paquete de emergencia para proteger a los sectores vulnerables a los aranceles estadounidenses. El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que el país está considerando medidas de represalia. Por lo tanto, el entorno internacional se encamina hacia una confrontación comercial en múltiples frentes, con efectos secundarios aún impredecibles sobre el crecimiento global.
La decisión de Trump, aunque prevista desde su reelección, ha sido errática, con altibajos desde febrero. El resultado es un mercado cada vez más volátil, un entorno empresarial frágil y una economía que, según muchos analistas, podría estar al borde de una recesión prevista.


