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Los medios chinos afirman que la democracia estadounidense se está enfermando cada vez más.

Un año después del caos en el Capitolio, republicanos y demócratas mantienen puntos de vista completamente opuestos sobre el incidente.

Policías estadounidenses vigilan la protesta de partidarios del presidente Donald Trump frente al Capitolio en Washington. (Foto: Leah Millis/Reuters)

Radio Internacional de China - Una encuesta de Associated Press muestra que el 30% de los republicanos cree que el incidente en el Capitolio «no fue violento», mientras que el 90% de los demócratas cree que «fue muy violento» o «extremadamente violento». La valoración que hacen los políticos de la naturaleza del incidente se ha convertido en una muestra de su lealtad partidista. Un evento catastrófico se ha convertido en una herramienta del partido y del gobierno, lo cual es, sin duda, una gran vergüenza para la «democracia estadounidense».

Mucha gente teme que si ambas partes continúan por el camino del odio, los ataques y la demonización mutua, el gobierno de Estados Unidos podría quedar paralizado.

Si los disturbios del Capitolio hace un año pusieron de manifiesto la grave enfermedad de la democracia estadounidense, el caos que se vive en Estados Unidos un año después demuestra que está aún más enferma. Los resultados de una encuesta publicada el 3 por la Radio Pública Nacional (NPR) y el Grupo Ipsos revelaron que el 64% de los encuestados cree que la democracia estadounidense está en crisis y corre un alto riesgo de fracasar.

La democracia no es un adorno, sino una solución a los problemas que la gente necesita resolver. En Estados Unidos, actualmente, el déficit democrático es alarmante. Los políticos estadounidenses deben abandonar el egoísmo y la hegemonía y abordar la situación de la democracia estadounidense con la mayor urgencia.