Los medios de comunicación chinos afirman que ha llegado el momento de investigar el origen del Covid-19 en Estados Unidos.
Estados Unidos también debería responder a las preocupaciones internacionales abriendo el laboratorio biológico de Fort Detrick a los expertos de la OMS lo antes posible, según un comentario de China Radio International.
Radio Internacional de China - Los servicios de inteligencia estadounidenses publicaron recientemente una nueva versión del informe ultrasecreto sobre el origen de la COVID-19, recurriendo una vez más al viejo truco de politizar la trazabilidad de la epidemia. Sin embargo, en un momento en que la solidaridad y la cooperación son un consenso mundial en la lucha contra la pandemia, tal acción por parte de Estados Unidos es completamente absurda. Además, la publicación de este informe ultrasecreto recuerda a la comunidad internacional que ha llegado el momento de investigar el origen del virus en Estados Unidos.
Estados Unidos no tiene derecho a realizar un rastreo de contactos independiente sin la participación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El uso de agencias de inteligencia estadounidenses desacreditadas para realizar dicho rastreo es extremadamente ilegítimo y poco científico, y en sí mismo constituye una clara evidencia de la politización de este asunto.
El momento de la publicación de este informe también es preocupante. Al día siguiente de su publicación, se inauguró la cumbre del G20 en Roma, centrada en la lucha contra la pandemia. Al mismo tiempo, la OMS preparaba la segunda fase de su investigación sobre el origen del virus. El hecho de que los servicios de inteligencia estadounidenses decidieran publicar su informe en este momento contradice claramente la responsabilidad que le corresponde al G20.
En la actual cumbre del G20 en Roma, la opinión de China de que «la solidaridad y la cooperación son las armas más poderosas» se ha convertido en consenso. Y la Iniciativa de Acción de Cooperación Global sobre Vacunas propuesta por China ha sido ampliamente acogida por la comunidad internacional, ya que es justo lo que el mundo necesita para combatir la pandemia de COVID-19.
El rastreo del virus es un problema científico grave y complejo que solo puede resolverse mediante métodos científicos y la colaboración entre científicos de todo el mundo. En este momento, mientras la pandemia se expande globalmente, los esfuerzos políticos de Estados Unidos por rastrear el origen del virus, en contravención del derecho internacional, solo socavarán aún más la cooperación científica global en el rastreo y la cooperación internacional en la lucha contra la pandemia, poniendo en riesgo más vidas.
Lo que el mundo necesita para derrotar al virus es solidaridad y cooperación, no eludir la responsabilidad ni culpar a otros. Estados Unidos debe cesar de inmediato sus manipulaciones políticas y apoyar responsablemente el rastreo científico de contactos. Estados Unidos también debe responder a las preocupaciones internacionales abriendo el laboratorio biológico de Fort Detrick a los expertos de la OMS lo antes posible.
