Migración: ONU informa que cada diez minutos nace un niño apátrida.
Naciones Unidas advirtió el martes 3 de marzo sobre el problema de los niños apátridas, informando que cada diez minutos nace un bebé en esta situación y que el problema está adquiriendo nuevas dimensiones con el conflicto en Siria y la crisis migratoria europea. "Ningún niño debería ser apátrida. Todos deberían pertenecer a algún lugar", declaró António Guterres, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió hoy (3) sobre el problema de los niños apátridas (sin nacionalidad), informando que cada diez minutos nace un bebé en esta situación y que el problema está adquiriendo nuevas dimensiones con el conflicto en Siria y la crisis migratoria europea.
En un informe publicado este martes, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) señala que 10 millones de personas en todo el mundo son consideradas apátridas, es decir, no tienen nacionalidad, y afirma que esta condición tiene efectos muy nocivos en los niños, provocando sentimientos de discriminación, frustración y desesperanza que pueden extenderse hasta la edad adulta.
El informe es el mayor estudio del ACNUR sobre la cuestión de los niños apátridas e incluye 250 testimonios de niños, jóvenes, padres y tutores de diversos países.
Los niños denuncian ser tratados como extranjeros en los países donde viven. Muchos se describen como "invisibles", "extranjeros", "que viven en la sombra", "perros callejeros" o "inútiles". También se les niegan con frecuencia derechos como obtener títulos académicos o acceder a diversos empleos.
La publicación de la investigación coincide con el primer aniversario del lanzamiento de la campaña “#IBelong#” del ACNUR, que tiene como objetivo combatir la apatridia.
El ACNUR insta a todos los países a unirse a esta campaña, considerando que el problema es "relativamente fácil de resolver y prevenir".
La agencia propone que un niño reciba la nacionalidad del país donde nace si no puede tener la de sus padres. Por otro lado, exige que las mujeres de todos los países puedan transmitir su nacionalidad a sus hijos. El ACNUR también exige la abolición de las leyes y prácticas que niegan el derecho de un niño a pertenecer a un país por motivos de raza, etnia o religión.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, no tener una nacionalidad en la infancia puede acarrear problemas que acompañarán a estas personas durante años y las condenarán a una vida de discriminación.
"Ningún niño debería ser apátrida. Todo niño debería pertenecer a algún lugar", afirmó Guterres, citado en una declaración del ACNUR.