La muerte de Nasrallah es un "golpe devastador" y desencadenará una escalada de violencia, dice un académico libanés.
Un experto en Oriente Medio afirma que la muerte del líder de Hezbolá aumentará las tensiones y podría reformular la dinámica de poder en la región.
247 - La muerte del líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, confirmada tras un ataque aéreo israelí en Beirut, representa un golpe devastador para el grupo y sus aliados, según el académico libanés Dr. Imad Salamey. Nasrallah, figura de gran importancia simbólica y estratégica para Hezbolá y el llamado Eje de la Resistencia, liderado por Irán, fue blanco de un ataque masivo llevado a cabo por la Fuerza Aérea Israelí, con más de 80 bombas, incluyendo bombas antibúnker de fabricación estadounidense.
En entrevista con SputnikSalamey explicó que la pérdida de Nasrallah "no solo representa un revés militar, sino también un golpe moral para Hezbolá", considerando su liderazgo crucial en las victorias políticas y militares del grupo, así como su influencia sobre movimientos aliados como los hutíes en Yemen y su apoyo al gobierno sirio de Bashar al-Asad. "Nasrallah era la cara visible de Hezbolá y una figura de enorme importancia dentro de la alianza regional liderada por Irán", enfatizó el académico.
El profesor también señaló que los recientes ataques aéreos israelíes ya habían causado daños sustanciales a la estructura de mando de Hezbolá, lo que agrava aún más la situación actual del grupo. "Estos ataques han socavado la capacidad de mando y control de Hezbolá, lo que plantea importantes desafíos para su reorganización", señaló.
Con la muerte de Nasrallah, se espera que Sayyed Hashem Safieddine, su primo materno y jefe del consejo ejecutivo de Hezbollah, asuma el liderazgo, aunque el profesor enfatizó que Safieddine "no tiene el mismo carisma público" que Nasrallah.
El ataque, denominado "Nuevo Orden" por las Fuerzas de Defensa de Israel, también refleja un intento de Israel de "reconfigurar la dinámica política y de seguridad en el Líbano y la región de una manera más favorable a Tel Aviv", declaró Salamey. En respuesta, Hezbolá ya ha prometido continuar su campaña contra Israel, mientras que el ejército israelí ha advertido que dispone de otras herramientas para "atacar a quienes amenazan a los ciudadanos de Israel".
La operación israelí provocó duras críticas por parte de Rusia, que condenó "otro asesinato político más cometido por Israel" y expresó su preocupación por el riesgo de un nuevo brote de violencia en la región. Los iraníes y otros aliados de Hezbolá, como los hutíes y Hamás, también expresaron sus condolencias y se comprometieron a seguir el camino de resistencia trazado por Nasrallah.


