Netanyahu impone nuevas dificultades para lograr el alto el fuego en Palestina
Las negociaciones para la liberación de rehenes enfrentan obstáculos mientras el primer ministro israelí endurece las condiciones
247 - Las negociaciones para la liberación de los rehenes israelíes en Gaza, mediadas por Estados Unidos y Qatar, enfrentan nuevos obstáculos impuestos por el primer ministro Benjamin Netanyahu. En una declaración grabada, Netanyahu afirmó que el alto el fuego acordado es solo temporal y que Israel se reserva el derecho a reanudar la acción militar si no se cumplen las condiciones de las siguientes fases del acuerdo. El anuncio fue ampliamente difundido por The Times of Israel, que sigue la evolución del caso.
Netanyahu enfatizó que, hasta el momento, se han recuperado 157 rehenes, 117 de ellos con vida, y que el nuevo acuerdo permitirá el regreso de 33 personas más, la mayoría con vida. "El regreso de nuestros rehenes es un objetivo de guerra que no cejaremos en nuestro empeño hasta lograrlo", declaró. El primer ministro atribuyó el éxito parcial de las negociaciones al "heroísmo de nuestros combatientes en combate" y al "firme apoyo" tanto del gobierno de Biden como del presidente electo Donald Trump, quienes, según se informa, contribuyeron al levantamiento de las restricciones al suministro de armas a Israel.
Sin embargo, el proceso enfrenta críticas internas y externas. Las protestas en Jerusalén congregaron a cientos de manifestantes que exigieron la liberación de todos los rehenes y condenaron las condiciones impuestas por Netanyahu, que incluyen el aumento del número de tropas en la ruta de Filadelfia entre Gaza y Egipto, en contradicción con los términos acordados. Durante la manifestación, carteles con fotos de rehenes aún detenidos reforzaron el llamado a la justicia y la paz.
Polémica por la liberación de presos palestinos
Otro punto de tensión es la liberación de prisioneros palestinos como parte del acuerdo. La Asociación de Víctimas del Terrorismo de Almagor, que representa a las víctimas de los ataques palestinos, anunció que apelará ante el Tribunal Supremo de Israel para bloquear la liberación, alegando que la medida supone una victoria para los terroristas. "Están liberando a asesinos con las manos manchadas de sangre, lo que pone en riesgo vidas futuras", declaró Meir Indor, director de la asociación, señalando que situaciones similares en el pasado han provocado nuevos ataques.
Netanyahu también enfrenta presiones de sus aliados políticos. Itamar Ben Gvir, líder del partido ultraderechista Otzma Yehudit, amenazó con dimitir en protesta por el acuerdo, que calificó de incentivo para nuevos secuestros. Ben Gvir alegó que el primer ministro ofreció ventajas políticas, incluyendo la destitución del jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Herzi Halevi, para evitar su salida del gobierno. Netanyahu negó las acusaciones, calificándolas de "mentiras absolutas".
Preocupación por los rehenes y próximos pasos
Mientras tanto, el ejército israelí ha finalizado los preparativos logísticos para recibir a los rehenes que serán liberados en la primera fase del acuerdo. Se han establecido centros de recepción cerca de la Franja de Gaza, donde las víctimas recibirán atención médica y psicológica antes de reunirse con sus familias.
Netanyahu reiteró que Israel está dispuesto a reanudar el conflicto si las negociaciones sobre las siguientes fases del alto el fuego no avanzan. "Si necesitamos volver a luchar, lo haremos con mucha más fuerza y de nuevas maneras", prometió, señalando que el gobierno no renunciará a sus objetivos militares y políticos.
La continuación del alto el fuego y el resultado de las negociaciones siguen siendo inciertos, mientras el clamor por una solución definitiva resuena en las calles de Jerusalén y en los corredores diplomáticos internacionales.


