Brasil necesita aprender un poco de griego.
El periodista Fernando Brito, de Tijolaço, analiza un texto del exministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, en el que detalla la "disciplina en relación con las necesidades colectivas sin servilismo" y "sin ocultar el origen y la naturaleza de las presiones" que han azotado al país; según él, una frase de Varoufakis refleja bien la lucha de Grecia contra las presiones del capital internacional: "la ira de los acreedores es una carta de triunfo que muestro con orgullo".
Por Fernando Brito, de ladrillo - Una lectura imprescindible, como texto, ejemplo y lección, es la dimisión pública del ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, publicada en su blog, que reproduzco aquí con la traducción del equipo de Vila Vudu, publicada por RedeCastorPhoto.
Orgullo sin arrogancia, desapego del cargo sin servilismo, disciplina en relación con las necesidades colectivas sin sumisión.
En una palabra: carácter y compromiso con su país, dando un paso al frente para facilitar una solución, sin ocultar el origen y la naturaleza de las presiones.
Los "negociadores" europeos, además del rechazo del pueblo griego, recibieron la bofetada moral que Varoufakis supo propinarles sin obtener reacción alguna.
Con una frase que no permanecerá para siempre en su biografía: "La ira de los acreedores es una carta de triunfo que muestro con orgullo".
Una hermosa lección sobre lo que se puede lograr ante dificultades aparentemente insuperables, que merece el homenaje del vídeo que publico al final, donde Zorba (Anthony Quinn) enseña al inglés Basil (Basil, sin la 'r'...) a bailar el Sirtaki como los griegos sin acobardarse ni perder la compostura ante los problemas, con la hermosa música de Mikis Teodorakis, el compositor que, siempre activista de izquierdas, apoyó el "no" de sus compatriotas griegos.
¡Ministro, basta ya!
Yanis Varoufakis
El referéndum del 5 de julio de 2015 pasará a la historia como un momento excepcional en el que una pequeña nación europea se alzó contra la servidumbre por deudas.
Como toda lucha por los derechos democráticos, este histórico rechazo al ultimátum que el Eurogrupo nos planteó el 25 de junio de 2015 también conlleva un alto precio. Por ello, es fundamental que el gran capital político que el magnífico voto por el NO ha otorgado a nuestro gobierno se invierta de inmediato en un voto por el SÍ con la misma valentía y determinación, por un acuerdo que incluya la reestructuración de la deuda, una menor austeridad, la redistribución de la riqueza en favor de los más necesitados y reformas reales.
Inmediatamente después del anuncio de los resultados del referéndum, fui informado de la preferencia, por parte de algunos participantes del Eurogrupo y diversos «socios», de que agradecerían mi ausencia en futuras reuniones; una idea que el Primer Ministro consideró potencialmente útil para alcanzar algún acuerdo. Por este motivo, hoy (6 de julio de 2015) dejo el Ministerio de Finanzas.
Considero que es mi deber ayudar a Alexis Tsipras a explotar, como mejor le parezca, el capital que el pueblo griego nos aseguró mediante el referéndum de ayer.
Y la ira de los acreedores es una carta de triunfo que muestro con orgullo.
Quienes formamos parte de la izquierda sabemos actuar colectivamente, sin ningún interés en los privilegios del poder. Apoyaré firme e incondicionalmente al primer ministro Tsipras, al nuevo ministro de Finanzas y a nuestro gobierno.
El esfuerzo sobrehumano por honrar al valiente pueblo de Grecia y el famoso "NO" que los griegos respaldaron para todos los demócratas del mundo no ha hecho más que empezar.