Obama afirma que la inmigración es una tradición estadounidense.
El mismo día en que los republicanos celebraron el último gran debate televisado de 2015, el presidente estadounidense Barack Obama señaló que la política de inmigración es practicada por casi todos los países del mundo, pero afirmó que Estados Unidos tiene una ventaja única: "Hay algo específico en Estados Unidos: no solo damos la bienvenida a los nuevos inmigrantes, sino que nacimos de inmigrantes, y eso es parte de nuestro origen, de lo que somos", dijo durante una ceremonia en Washington.
Leandra Felipe - Corresponsal de Agência Brasil
El presidente estadounidense Barack Obama afirmó el martes 15 que la inmigración es una “tradición de Estados Unidos”. Estas declaraciones coincidieron con el último gran debate televisado de 2015 entre los republicanos. Además, en este momento, el tema de la inmigración y la propuesta del candidato presidencial Donald Trump de imponer normas más estrictas y extremas, como la prohibición de la entrada de inmigrantes musulmanes, están ganando terreno entre los votantes más conservadores.
Obama reconoció que casi todos los países del mundo practican políticas migratorias, pero afirmó que Estados Unidos tiene una ventaja única. "Hay algo específico en Estados Unidos: no solo damos la bienvenida a nuevos inmigrantes, sino que nacimos de inmigrantes, y eso forma parte de nuestro origen, de lo que somos", dijo durante una ceremonia en Washington.
Hizo un llamado a combatir el odio y la intolerancia en todas sus formas. La política migratoria es uno de los puntos más controvertidos de la contienda presidencial. Donald Trump, quien lidera las encuestas entre los candidatos republicanos, aboga por la deportación de los inmigrantes latinos, el cierre de la frontera con México y la suspensión de las visas de entrada para los inmigrantes musulmanes.
Para Trump, la vigilancia de la comunidad musulmana debería formar parte de un plan de acción para proteger al país de actos terroristas. Asocia a los seguidores del islam con el Estado Islámico y otros grupos extremistas.
La justificación de Trump fue proteger al país del "odio" que, en su opinión, el mundo musulmán siente hacia los estadounidenses. A nivel nacional, tanto el gobierno de Obama como la comunidad islámica condenaron las ideas de Trump y afirmaron que tal pensamiento sirve de "argumento" para que los grupos extremistas actúen.