Se rechazan los presupuestos y el gobierno español entra en crisis.
El Parlamento español rechazó el miércoles (13) el proyecto de Ley de Presupuestos del presidente del gobierno Pedro Sánchez, del Partido Socialista, que abre la vía a elecciones anticipadas en el país; los partidos separatistas de Cataluña se unieron a la oposición conservadora para bloquear los Presupuestos, una acción que fue apoyada por 191 diputados, de un total de 350.
247, con Ansa - El Parlamento español rechazó el miércoles (13) la propuesta de Ley de Presupuestos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, del Partido Socialista, que abre la puerta a elecciones anticipadas en el país. Los partidos separatistas de Cataluña se unieron a la oposición conservadora para bloquear los Presupuestos, una acción que contó con el apoyo de 191 diputados, de un total de 350.
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y el Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCat) habían ayudado a Sánchez a llegar al poder, con la esperanza de conseguir la autodeterminación regional del gobierno, pero decidieron unirse a la oposición después de que las negociaciones fracasaran.
Con este resultado, Sánchez probablemente se verá obligado a convocar elecciones legislativas, probablemente para finales de abril. Según las últimas encuestas, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por el presidente del gobierno, lidera con el 24% de los votos, una cifra insuficiente para garantizar la mayoría en el Parlamento.
Unas nuevas elecciones también podrían marcar la llegada del partido ultraderechista Vox al poder legislativo nacional. Según la prensa local, se espera que Sánchez se reúna con su gabinete antes de anunciar la convocatoria de elecciones.
La inminente caída del Gobierno se produce un día después del inicio del juicio en el Tribunal Supremo español a 12 dirigentes catalanes acusados de rebelión, sedición y malversación de fondos en el referéndum separatista de octubre de 2017, que culminó con una declaración unilateral de independencia.
Entre los acusados se encuentran el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, representantes de dos organizaciones de la sociedad civil que organizaron protestas separatistas en la comunidad autónoma.
La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, llevaba desde finales del año pasado negociando la creación de una "mesa de diálogo" para resolver la cuestión catalana, lo que llevó a la oposición a acusar a Sánchez de "traición" y a convocar manifestaciones multitudinarias.
Los separatistas querían principalmente un referéndum de independencia celebrado bajo los auspicios de Madrid, pero el gobierno descartó negociar sobre este tema.