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El Papa Francisco advierte que el mundo está al borde de una guerra nuclear.

Según el Papa, la situación actual es similar a la anterior a la publicación de la encíclica de paz del Papa Juan XXIII "Pacem in Terris" en abril de 1963.

Papa Francisco (Foto: REUTERS/Guglielmo Mangiapane)

(ANSA) - El Papa Francisco dijo el martes (19) que el mundo está al borde de una guerra nuclear, como lo estuvo en el punto álgido de la Crisis de los Misiles de Cuba en 1962.

La declaración del líder de la Iglesia católica fue dada en un mensaje al cardenal Peter Turkson, canciller de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, con motivo de la Conferencia "Pacem in Terris", que se desarrolla entre el 19 y el 20 de septiembre.

Según el Papa, la situación actual es similar a la anterior a la publicación de la encíclica de paz del Papa Juan XXIII "Pacem in Terris" en abril de 1963.

"Nuestro mundo sigue en las garras de una tercera guerra mundial que se libra poco a poco y, en el trágico caso del conflicto en Ucrania, no sin la amenaza de las armas nucleares", declaró.

Jorge Bergoglio enfatizó que, "de hecho, el momento actual es inquietantemente similar al período inmediatamente anterior a 'Pacem in Terris', cuando en octubre de 1962 la Crisis de los Misiles de Cuba llevó al mundo al borde de una destrucción nuclear generalizada".

"Desafortunadamente, en los años posteriores a esa amenaza apocalíptica, no solo ha aumentado el número y la potencia de las armas nucleares, sino también otras tecnologías bélicas, e incluso el consenso de larga data sobre la prohibición de las armas químicas y biológicas está en peligro", advirtió.

El Santo Padre destacó también la "actualidad dramática" del mensaje del Papa Juan XXIII, reforzando que hoy, más que nunca, es visible su "advertencia profética".

"La terrible fuerza destructora de las armas modernas es aún más evidente en el hecho de que las relaciones entre los Estados, así como entre los individuos, deben regularse no por la fuerza armada, sino según los principios de la razón correcta", explicó.

Francisco citó los principios de verdad, justicia y cooperación vigorosa y sincera, y afirmó que, "en este sentido, es muy apropiado que esta conferencia dedique sus reflexiones a las partes de la 'Pacem in Terris' que abordan el desarme y los caminos hacia una paz duradera".

"Espero que sus deliberaciones, además de analizar las actuales amenazas militares y tecnológicas a la paz, incluyan una reflexión ética disciplinada sobre los graves riesgos asociados a la posesión continua de armas nucleares, sobre la urgente necesidad de un renovado progreso en el desarme y en el desarrollo de iniciativas de consolidación de la paz", solicitó el argentino.

Según él, es responsabilidad de todos nosotros mantener viva la visión de que "un mundo libre de armas nucleares es posible y necesario".

Por lo tanto, la labor de las Naciones Unidas y organizaciones afines para sensibilizar a la opinión pública y promover medidas regulatorias adecuadas sigue siendo crucial. Finalmente, Bergoglio se refirió a los «problemas éticos cada vez más urgentes que plantea el uso, en la guerra contemporánea, de las llamadas 'armas convencionales', que solo deberían emplearse con fines defensivos y no contra objetivos civiles».

"Espero que una reflexión exhaustiva sobre esta cuestión conduzca a un consenso de que tales armas, con su inmenso poder destructivo, no se utilizarán de manera que causen daños o sufrimientos innecesarios", concluyó.