Según los expertos, establecer una oficina en Jerusalén podría ser "desastroso" para Brasil.
La decisión de Jair Bolsonaro de establecer una oficina de cooperación comercial y diplomática en Jerusalén, la capital en disputa entre Israel y Palestina, fue mal recibida por los países árabes; tras la reacción negativa, el presidente propuso reunirse con los líderes árabes para aclarar la posición de Brasil; en una entrevista con Sputnik, un experto comenta el episodio.
Sputnik - La decisión de Jair Bolsonaro de establecer una oficina de cooperación comercial y diplomática en Jerusalén, la capital en disputa entre Israel y Palestina, fue mal recibida por los países árabes. Tras la reacción negativa, el presidente propuso reunirse con líderes árabes para aclarar la postura de Brasil. En una entrevista con Sputnik, un experto comenta sobre el tema.
Según Clayton Vinícius Pergoraro, profesor de Derecho Internacional en la Universidad Presbiteriana Mackenzie, la visita del presidente brasileño a Israel debería haberse centrado en fortalecer la cooperación tecnológica, transferir conocimientos militares y explorar oportunidades para el sector agropecuario. Describió la decisión de establecer la oficina en Jerusalén como "potencialmente desastrosa para el país".
Como el mayor exportador mundial de carne halal —carne sacrificada según los preceptos musulmanes—, Brasil podría sufrir represalias con embargos por parte de las naciones árabes que apoyan a Palestina. Debido a este problema, Pergoraro apuesta por un acuerdo con los Emiratos Árabes Unidos «por razones comerciales, así como turísticas y estratégicas, sin descartar la posibilidad de reuniones con Arabia Saudita y otros países que permitan entablar un diálogo abierto».
«Brasil tiene estándares muy altos para la proteína animal, e ignorar este mercado [de carne halal] sería completamente absurdo. Los países árabes podrían reducir drásticamente sus importaciones de nuestra carne, una medida que sería terrible para la balanza comercial del país. Se trata menos de una cuestión legal y más de una cuestión económica y matemática», evalúa el profesor.
Clayton también destacó que los países árabes presionarán a Bolsonaro, y que la continuidad de las buenas relaciones comerciales requerirá un compromiso para brindar explicaciones.
"Históricamente, ha existido un problema entre Israel y Oriente Medio, y no hay razón para esta decisión [de establecer la oficina]. Tendremos que dar una respuesta y explicar si se trata de un problema económico, de una carrera armamentística o de lo que sea", concluye.