El Parlamento Europeo suspende el acuerdo con Mercosur y envía el pacto al tribunal de la UE.
Los eurodiputados deciden paralizar el acuerdo comercial y piden su revisión al TJUE tras las presiones de los agricultores y las dudas sobre su compatibilidad jurídica.
247 - El Parlamento Europeo ha decidido detener el proceso de implementación del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur y remitir el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para su evaluación. La medida se aprobó en una votación reñida, con una diferencia de tan solo diez votos, lo que refleja la fuerte división política en torno al tratado y la creciente incertidumbre sobre el futuro de la que sería la mayor zona de libre comercio del mundo, según [fuente faltante]. RT.
La decisión se tomó tras una serie de protestas de agricultores y ganaderos de países del bloque, en particular Bélgica, España y Francia. Representantes del sector rural han advertido que el acuerdo crearía un entorno competitivo desleal, con graves repercusiones en la producción agrícola europea y riesgos de perturbación económica para el sector.
La resolución que llevó el acuerdo al TJUE fue impulsada por el Grupo Verde del Parlamento Europeo y contó con un amplio apoyo de los eurodiputados franceses. En total, 81 parlamentarios franceses, de diferentes corrientes ideológicas, votaron a favor de someter el pacto a revisión judicial, lo que pone de relieve la centralidad del tema en el debate político del país.
Con esta decisión, se suspende la entrada en vigor del acuerdo recientemente aprobado, que preveía la creación de una amplia zona de libre comercio entre ambos bloques. El proceso legal podría durar hasta dos años, durante los cuales el tratado permanecerá congelado hasta que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dicte sentencia definitiva.
Los parlamentarios solicitan al TJUE que evalúe la compatibilidad del acuerdo con Mercosur con los tratados fundacionales de la Unión Europea. Entre los puntos planteados se encuentran la posibilidad de una aplicación provisional del pacto antes de su ratificación por todos los Estados miembros y el impacto de sus cláusulas en la autonomía de la UE para definir políticas medioambientales y sanitarias destinadas a proteger a los consumidores.
La iniciativa refuerza las incertidumbres que rodean el acuerdo y profundiza el debate sobre los límites jurídicos y políticos de la política comercial europea, en un contexto de creciente presión social e institucional dentro del bloque.


