La persecución a inmigrantes aterroriza a las empresas: "Por favor, no nos delaten"
El impacto es especialmente severo en el sector de la restauración, que depende en gran medida de la mano de obra inmigrante.
247 - Desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, su ofensiva contra los inmigrantes indocumentados ha causado pánico entre trabajadores y empresarios. Según lo informado poro UOL, La ofensiva antiinmigratoria de la nueva administración ha provocado que muchos profesionales falten al trabajo y ha impedido que los niños asistan a la escuela por temor a la deportación.
El impacto es especialmente grave en la industria restaurantera, que depende en gran medida de la mano de obra inmigrante. La semana pasada, varios establecimientos no pudieron reabrir por falta de personal. Según la Asociación Nacional de Restaurantes, el 21% de los trabajadores del sector son inmigrantes legales, pero la presencia de inmigrantes indocumentados es significativa y difícil de medir.
El temor a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha impedido que muchos dueños de restaurantes hablen públicamente sobre el tema. En un popular restaurante de Chicago, esta preocupación se expresó en una nota pegada en la cocina: "¡No dejen entrar a ICE al edificio!", decía el mensaje escrito a mano. "¡Y nada de delatar!", concluía, en solidaridad con los trabajadores indocumentados.
Para contener el pánico, chefs y dueños de negocios han recurrido a abogados de inmigración, quienes asesoran a sus empleados sobre sus derechos y procedimientos en caso de que las autoridades se acerquen a ellos. Mientras tanto, las protestas contra las medidas antiinmigratorias se multiplican en ciudades como Chicago, donde las comunidades inmigrantes intentan responder a las amenazas.
La presencia inmigrante en la gastronomía
Los restaurantes son uno de los principales sectores que absorben a los trabajadores extranjeros recién llegados a Estados Unidos. A diferencia de otras profesiones que requieren fluidez en el idioma local o certificaciones específicas, cocinar y vender alimentos permite una integración más rápida.
Este fenómeno no se limita a Estados Unidos. En São Paulo, por ejemplo, muchos restaurantes fueron fundados por inmigrantes que huían de crisis y guerras. Inicialmente, estos establecimientos servían comida a sus comunidades, pero pronto se integraron a la escena culinaria de la ciudad, fusionando influencias culturales. Hoy en día, es común ver kibbeh junto a coxinhas en las panaderías, así como pasteles compartiendo espacio con temakis.
En Estados Unidos, la presencia inmigrante es aún más evidente. Según una encuesta de la Escuela Escoffier, el 41% de los restaurantes del país están gestionados por minorías étnicas, un porcentaje muy superior al 30% registrado en otros sectores. Entre las diversas comunidades, destacan las asiáticas, con una sobrerrepresentación en el sector alimentario superior al 196%.


