Político español condena las sanciones estadounidenses contra Cuba.
Según el presidente del Partido Comunista de España (PCE), José Luis Centella, «lo que está en juego no es solo la legitimidad de la República de Cuba para administrar su propio territorio, sino también el respeto al estado de derecho en las relaciones internacionales».
Madrid, 18 mayo (Prensa Latina) El presidente del Partido Comunista de España (PCE), José Luis Centella, condenó hoy el endurecimiento de la cuestionable política de hostilidad de Estados Unidos hacia Cuba, mediante la aplicación de regulaciones extraterritoriales.
En declaraciones a Prensa Latina, Centella opinó que el líder estadounidense, Donald Trump, volvió contra el pueblo cubano la frustración que siente por no poder derrocar al presidente legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro.
“La Casa Blanca está retomando su antigua política de presión económica”, señaló el ex subdirector nacional y líder del PCE, refiriéndose a la activación del Título III de la Ley Helms-Burton, que refuerza el férreo bloqueo impuesto por Washington a La Habana.
Según sus criterios, al intensificar el acoso contra Cuba y amenazar a las empresas españolas que realizan legalmente sus actividades en ese país, Trump demuestra su desprecio por el derecho internacional.
Según el activista del partido Izquierda Unida, la intención del magnate estadounidense es mantener un mundo unipolar en las relaciones internacionales. En este sentido, hizo un llamado a las fuerzas progresistas para que no permanezcan pasivas ante lo que describió como una nueva burla por parte de Estados Unidos y para que adopten medidas que contrarresten las medidas coercitivas impuestas por la potencia del norte.
“Lo que está en juego no es solo la legitimidad de la República de Cuba para administrar su propio territorio, sino también el respeto al estado de derecho en las relaciones internacionales”, enfatizó Centella.
Aprobada en 1996, la Ley Helms-Burton codifica el bloqueo económico, financiero y comercial que Estados Unidos ha mantenido contra la nación caribeña durante casi seis décadas, un asedio condenado de forma abrumadora por las Naciones Unidas.
Su Sección III, suspendida hasta ahora, establece mecanismos para que los ciudadanos estadounidenses puedan demandar a las empresas que supuestamente se beneficiaron de las propiedades nacionalizadas después del triunfo de la Revolución Cubana en 1959.
La semana pasada, el ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, calificó de arbitraria la decisión de Trump de endurecer las sanciones económicas contra la mayor de las Antillas, y predijo un período de numerosas disputas entre Europa y Estados Unidos.
"A Estados Unidos no le gusta el multilateralismo, pero la alternativa es una relación de fuerza y poder, y no vamos a aceptarlo", aclaró Borrell, condenando enérgicamente la plena aplicación de la Ley Helms-Burton.
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