Los políticos lituanos deben despertar de su sueño de utilizar a Taiwán para contener a China, afirman los medios chinos.
Lituania ha sufrido pérdidas económicas tras aprobar el establecimiento de una supuesta representación del país en Taiwán, violando las relaciones diplomáticas con China.
Radio Internacional de China - Según Reuters y otros medios de comunicación, las empresas lituanas y aquellas con inversiones europeas en Lituania han sufrido importantes pérdidas económicas debido a las tensiones del país con China. Los líderes empresariales predijeron que las pérdidas para todo el sector podrían alcanzar cientos de millones de euros. Las empresas se quejan de ser sacrificadas por el gobierno y exigen la normalización de las relaciones bilaterales.
En noviembre pasado, el gobierno lituano aprobó el establecimiento de una supuesta representación del país en Taiwán, violando el principio de una sola China e interfiriendo gravemente en los asuntos internos de China. Esta acción lituana se apartó de la promesa política incluida en el comunicado que establecía las relaciones diplomáticas entre ambos países. En respuesta al error lituano, China lanzó un contraataque racional, tomando medidas justas conforme a las normas de la OMC y en defensa de la soberanía nacional. Lituania debe asumir todas las consecuencias.
Los hechos demuestran que algunos políticos lituanos antichinos han perjudicado tanto a empresas nacionales como a las establecidas con capital extranjero. Hay informes de que varias grandes empresas lituanas planean abandonar sus operaciones en el país y trasladar su producción a otros países.
Una encuesta de finales del año pasado muestra que la confianza del pueblo lituano en su gobierno ha caído al 17,3%, alcanzando su nivel más bajo desde la fundación del país. Bajo presión nacional, uno de los promotores de la instalación de la representación taiwanesa y presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento lituano, Žygimantas Pavilionis, se vio obligado a dimitir. El ministro de Asuntos Exteriores lituano, Gabrielius Landsbergis, también se encuentra bajo presión para dimitir.
Los políticos lituanos deben ser conscientes de que la reunificación de China es una tendencia imparable, y no se puede subestimar la determinación y la voluntad inquebrantable del pueblo chino de salvaguardar la soberanía nacional y la integridad territorial. Cualquier intento de utilizar a Taiwán para contener a China está condenado al fracaso.
Traducción: Florbela Guo
Reseña: Erasto Santos Cruz
