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El presidente de Cataluña apoya las protestas y el Gobierno español llama a la calma.

El presidente de la Comunidad Autónoma de Cataluña, Joaquim Torra, se ha mostrado solidario con las protestas de este lunes para reclamar la convalidación del referéndum separatista celebrado hace un año y el Gobierno español le ha pedido que ayude a mantener "la calma y el orden"; miembros de los Comités de Defensa de la República Catalana (CDR) han bloqueado la circulación de coches y trenes en varios puntos de Cataluña.

El presidente catalán apoya las protestas y el gobierno español llama a la calma (Foto: Reuters)

Agencia EFE El presidente de la comunidad autónoma de Cataluña, Joaquim Torra, se ha mostrado solidario con las protestas del lunes para exigir la validación del referéndum separatista celebrado hace un año, y el Gobierno español le ha pedido que ayude a mantener "la calma y el orden".

Miembros de los llamados Comités de Defensa de la República Catalana (CDR) bloquearon hoy la circulación de coches y trenes en varios puntos de Cataluña y realizaron una protesta en Barcelona, ​​donde se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y policías en algunas calles del centro, sin que las autoridades informaran de heridos.

Las protestas fueron apoyadas por Torra, partidario de la independencia catalana, y no sólo elogió a los CDR –"tienen razón en presionar"– sino que les pidió que sigan con las manifestaciones.

El ministro de Asuntos Exteriores español, el socialista Josep Borrell, pidió a Torra que contribuya a "la calma y el orden", destacando además que es el responsable de la seguridad pública en la comunidad autónoma.

Por su parte, la portavoz del gobierno español, Isabel Celaá, afirmó que el primer aniversario del referéndum separatista es "un día de triste recuerdo", en el que "no hay nada que celebrar" y que no tuvo consecuencias legales. Además, enfatizó que lo peor de la consulta popular fue que, "ese día, la fractura de la sociedad catalana se hizo más visible que nunca".

Pablo Casado, presidente del Partido Popular (PP), el partido que gobernó el país durante casi siete años con Mariano Rajoy, afirmó que Torra cruzó hoy otra línea al "incitar a la confrontación".

La catalana y líder de Ciudadanos, otro de los cuatro grandes partidos españoles, Inés Arrimadas calificó de "intolerable" que Torra "aliente" a los CDR.

En un acto de homenaje al referéndum, Torra ha reiterado hoy su compromiso con "el mandato democrático" de aquel día, en referencia al resultado independentista (con el 90% de los votos), a pesar de que la justicia española había declarado ilegal la consulta al carecer de censo oficial y de control de participación –algunas personas votaron varias veces en distintos lugares–.

Además, Torra trasladó su "absoluto apoyo" a aquellos que considera "represaliados" por el Estado español: los políticos independentistas que se encuentran en prisión preventiva por participar en el referéndum separatista de 2017 o que viven en otros países para evitar ser condenados por la justicia española, como Carles Puigdemont, que era presidente catalán en el momento del referéndum.

En el centro de Barcelona, ​​miles de personas -180 según la Guardia Urbana Catalana- se manifestaron hoy para exigir la validación del resultado del referéndum y denunciaron la represión policial, bajo órdenes del gobierno español, para impedir la votación en 2017.

Además de los cortes de carreteras, el tráfico también estuvo interrumpido durante varias horas en las autopistas AP-7 y A-2 en las provincias de Tarragona y Barcelona, ​​respectivamente. Aproximadamente 100 camiones quedaron atrapados en un centro logístico de Barcelona, ​​impidiéndoles salir por culpa de 600 miembros de los CDR que prendieron fuego a neumáticos.

Otras 400 personas interrumpieron la conexión ferroviaria de alta velocidad entre España y Francia durante más de dos horas en la estación de Girona. En esta ciudad, miembros de los CDR ocuparon por la fuerza la delegación de la Generalitat de Cataluña, retiraron la bandera española de la entrada del edificio e izaron una bandera catalana en su lugar.

Decenas de manifestantes también bloquearon la entrada a la sede del banco catalán CaixaBank en Barcelona, ​​se concentraron frente a la patronal Foment del Treball y el edificio del Banco de España, exigiendo a Madrid "soberanía económica".