El presidente del Perú pide disculpas y ofrece apoyo a la población.
El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, se disculpó por no explicar sus vínculos con Odebrecht y reiteró su negativa a haber gestionado negocios para la constructora, pocos días antes de que el Congreso se reuniera para decidir sobre su posible destitución por "incapacidad moral". "Lo primero que quiero hacer es disculparme con el pueblo peruano porque no he explicado bien de qué se trata esto, y son asuntos que datan de hace 10 años o más", declaró. "Hay una consecuencia que será terrible para el Perú y para la economía. Estamos progresando, estamos haciendo cambios muy importantes, y esto generará un gran problema", afirmó.
Reuters El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, se disculpó el domingo con la nación por no explicar adecuadamente sus vínculos con Odebrecht y reiteró su negación de haber manejado negocios para la constructora brasileña, pocos días antes de que el Congreso decidiera sobre su posible impeachment por "incapacidad moral".
Kuczynski, quien atraviesa el peor momento de su mandato, iniciado en julio del año pasado, declaró que un impeachment sería "terrible" para la economía del país, que muestra señales de recuperación. "Lo primero que quiero hacer es disculparme con el pueblo peruano porque no expliqué bien de qué se trata, y son problemas que llevan 10 años o más", declaró Kuczynski en una conferencia de prensa con reporteros de un canal de televisión local.
Odebrecht, acusada de corrupción en varios países latinoamericanos, informó al Congreso peruano la semana pasada que transfirió aproximadamente 4,8 millones de dólares a dos consultoras vinculadas a Kuczynski, una de ellas cuando este era miembro del gobierno del entonces presidente Alejandro Toledo entre 2001 y 2006. Se trata de Westfield Capital, una empresa cuyo único empleado era el propio Kuczynski y que recibió 782 dólares de Odebrecht entre 2004 y 2007, incluyendo 60 dólares durante los años en que el actual presidente fue ministro de Economía y primer ministro.
Kuczynski declaró que desconocía los detalles de los tratos de las consultoras con Odebrecht y que recientemente tuvo que realizar un trabajo arqueológico para comprender las transacciones de su propia empresa. "Que quede absolutamente claro: aquí no hubo corrupción ni mentiras", afirmó.
No le pedí nada al Estado para Westfield, ni para Odebrecht, ni para nadie más. Cuando terminé como primer ministro, no hubo cuestionamientos sobre mi gestión; todo estaba limpio. Pero Kuczynski admitió que recibió dividendos por ser accionista de Westfield Capital, y que cuando era empleado de la empresa no gestionó ningún contrato con Odebrecht.
"Aquí hay una consecuencia terrible para el Perú y la economía. Estamos progresando, estamos haciendo cambios muy importantes, y esto generará un gran problema", afirmó. Kuczynski, quien podría convertirse en el primer presidente en funciones en ser destituido por el escándalo de Odebrecht en América Latina, acusó al partido Fuerza Popular, de la excandidata presidencial Keiko Fujimori y que controla el Congreso, de buscar su destitución sin el debido proceso.