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El principal rival republicano de Trump, DeSantis, enfrenta una crisis por la masacre de personas negras y el huracán en Florida.

Ron DeSantis, candidato presidencial estadounidense y gobernador de Florida, enfrenta desafíos.

Ron DeSantis (Foto: Reproducción/Facebook)

247 - Ron DeSantis, principal rival de Donald Trump en las primarias del Partido Republicano y actual gobernador de Florida, enfrenta la mayor crisis de su carrera política. En un doble golpe para su administración y su campaña presidencial, DeSantis tuvo que cancelar compromisos nacionales tras una masacre por motivos raciales y prepararse para la llegada del huracán Idalia al estado. La situación actual representa un serio desafío para el liderazgo de DeSantis y pone de relieve problemas críticos relacionados con su gestión como gobernador, informó el periódico. El GloboLa crisis comenzó cuando un hombre blanco abrió fuego y mató a tres personas negras en una tienda de Jacksonville mientras DeSantis hacía campaña en Iowa. A su regreso, fue abucheado en una vigilia por las víctimas por miembros de la comunidad negra que lo critican por diversos temas raciales, incluida la forma en que se enseña la historia afroamericana en las escuelas.

DeSantis respondió a las críticas anunciando medidas de apoyo, incluyendo una contribución de un millón de dólares (4,8 millones de reales) para reforzar la seguridad en la Universidad Edward Waters, una universidad históricamente afroamericana cerca del lugar del ataque. También prometió una donación de 100.000 dólares (486.000 reales) a las familias de las víctimas. Sin embargo, estas medidas fueron recibidas con escepticismo por sus oponentes, quienes las consideran "gestos vacíos". El ataque de Jacksonville puso de relieve las críticas al auge del racismo en Florida, con algunas voces que señalan la presencia de grupos extremistas que se manifiestan abiertamente y exhiben banderas de DeSantis, junto con esvásticas. Esta conexión plantea interrogantes sobre la respuesta del gobernador a estos grupos y su responsabilidad al condenar su apoyo.

Más allá del problema racial, la inminente llegada del huracán Idalia somete a DeSantis a una presión adicional. Si bien los gobernadores tradicionalmente utilizan las emergencias para demostrar liderazgo, la situación actual pone de relieve la vulnerabilidad de la administración estatal. El costo de los seguros de propiedad en Florida ha aumentado considerablemente debido a las condiciones climáticas extremas, y DeSantis enfrenta críticas por no abordar este problema eficazmente. Sus oponentes también señalan otras inconsistencias en su administración, como su ausencia de una visita a Fort Lauderdale tras las devastadoras inundaciones y cuestionamientos sobre su respuesta a las órdenes de evacuación durante el huracán Ian el año pasado. 

Estas crisis llegan en un momento delicado para DeSantis, quien se recuperaba de los despidos de personal y recibió elogios tras su actuación en el primer debate de las primarias republicanas. Sin embargo, ahora debe afrontar desafíos inmediatos, tanto en el ámbito político como en el gobierno del estado. El equipo de campaña de DeSantis respondió a las críticas destacando su "fuerte liderazgo en tiempos de crisis" y su compromiso de liderar el estado de Florida durante la tragedia de Jacksonville y la inminente amenaza del huracán Idalia.