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Pro-Yoani, Veja quiere que salga el embajador cubano.

El informe de este fin de semana denuncia una supuesta conspiración cubana, con el apoyo del gobierno brasileño, para empañar la imagen de la controvertida bloguera Yoani Sánchez, quien se encuentra de visita en el país; Reinaldo Azevedo habla de "escándalo, vulgaridad, ilegalidad" y pide a las autoridades brasileñas (Álvaro Dias, Roberto Freire, Aloysio Nunes, Roberto Gurgel...) que tomen medidas para expulsar del país al diplomático Carlos Zamora Rodríguez; Leandro Fortes, de Carta Capital, ve a la bloguera como una "fraude" y una "disidente de lujo".

Pro-Yoani, Veja quiere que salga el embajador cubano.

247 - La bloguera cubana Yoani Sánchez, quien llega a Brasil este domingo, ya se encuentra en el centro de una absurda batalla ideológica entre sus partidarios y detractores. En un reportaje especial publicado este fin de semana, la revista Veja denuncia un supuesto eje PT-La Habana, supuestamente creado para destruir la reputación de la controvertida disidente cubana. Yoani, quien escribe sobre la realidad cubana en su blog... Generación YSe transformará en visitante distinguida simplemente porque así lo desean los medios de comunicación afines a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que la designó vicepresidenta de la comisión de libertad de expresión de la isla.

En el editorial de Veja de esta semana, el director Eurípedes Alcântara no duda en hablar de Brasil como un país que sigue el mandato de los hermanos Fidel y Raúl Castro. Eurípedes afirma que, hasta el episodio ahora descubierto por la revista, Brasil "no podía ser descrito como un país satélite de La Habana". El caso en cuestión se refiere a una supuesta reunión promovida por la embajada cubana en Brasilia. En dicha reunión, el embajador Carlos Zamora Rodríguez supuestamente distribuyó expedientes sobre Yoani, en los que se la acusa de beber cerveza y comprar plátanos, y por lo tanto de someterse al capitalismo. Frente a representantes de movimientos sociales, el embajador también supuestamente reveló una estrategia para seguir los movimientos de las mujeres cubanas en Brasil, en un acto típico de espionaje internacional.

Dado que Ricardo Poppi, funcionario del Palacio de Planalto subordinado al ministro Gilberto Carvalho, también participó en esta reunión, esto sería una prueba del eje PT-La Habana. Un eje, según la revista Veja, comprobado desde que la revista denunció los dólares cubanos en la campaña presidencial de Lula de 2002, algo que, por cierto, nunca se ha demostrado.

Encabezando la indignación de la revista Veja ante la subordinación del gobierno brasileño a los intereses de La Habana, el bloguero Reinaldo Azevedo exigió esta mañana la expulsión del embajador cubano y exigió explicaciones a Gilberto Carvalho. "Tiene la palabra, Presidente de la República. Tiene la palabra, Ministerio de Justicia. Tiene la palabra, Senado Federal. Tiene la palabra, Policía Federal. Tiene la palabra, ABIN (Agencia Brasileña de Inteligencia). Tiene la palabra, Ministerio Público Federal. Tiene la palabra, líderes de la oposición", dice Azevedo en su publicación titulada "Escándalo, vulgaridad, ilegalidad" (leer más). aquí (sobre tus quejas).

Como siempre, es bastante predecible quién usará la palabra: Álvaro Dias (PSDB-PR), Roberto Freire, Aloysio Nunes Ferreira (PSDB-SP) y, quizás, Roberto Gurgel.

Por otro lado, el periodista Leandro Fortes, de Carta Capital, también escribe sobre Yoani Sánchez, a quien define como una disidente de clase alta. Lea a continuación:

Yoani Sánchez vive hipotéticamente en una terrible dictadura comunista donde está prohibido oponerse al gobierno. Pero, a diferencia de lo que les ocurrió a los disidentes soviéticos, por ejemplo, ella no vive prisionera en un gulag sometida a trabajos forzados, sino en casa, frente a una computadora, publicando en un blog privado.

Además, Yoani Sánchez, a diferencia de los verdaderos disidentes cubanos —aquellos que se enfrentaron a los tiburones para escapar de la isla y llegar a las costas de Miami para vivir el sueño americano— nunca tuvo que pasar por esas penurias.

Cuando quiso, la valiente disidente cubana se fue a vivir a Suiza, pero se dio cuenta de que entre finos chocolates y paisajes juguetones pronto sería olvidada por sus financiadores y su público ávido de héroes anticomunistas: la comunidad cubanoamericana de Florida, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y, por supuesto, nuestro glamoroso Instituto Milenio, del cual ella es una de las "expertas".

Así, por razones extremadamente patrióticas, Yoani Sánchez regresó a Cuba para seguir siendo maltratada, torturada y perseguida por el infame régimen de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Al igual que Morena, de la telenovela Salve Jorge, regresa a Turquía segura de que, en los momentos cruciales de la vida, el rating es más importante que su propia seguridad.

Ahora, Yoani Sánchez está profundamente indignada con la reforma migratoria promulgada por la dictadura cubana en enero, que eliminó la necesidad de solicitar permiso al gobierno para salir del país. Esto marcará el fin de la narrativa de victimización permanente de la bloguera encarcelada y sus lamentaciones virtuales, que se hacen eco en estos lugares de los elementos más reaccionarios de los medios de comunicación y la sociedad occidental.

También marcará el fin de la beca disidente que la SIP le otorga a Yoani Sánchez para que no tenga que hacer cola para comprar productos básicos en Cuba, consecuencia directa de medio siglo del criminal bloqueo económico impuesto por Estados Unidos. Un tema, por cierto, que la bloguera no suele abordar.

Yoani Sánchez, quien lo hubiera pensado, ahora tendrá que enfrentarse a la dura realidad de países capitalistas como Brasil, donde millones de personas quisieran viajar a Cuba para vivir las delicias, la cultura y la historia de esta isla única.

Pero no tienen dinero para eso.