Las protestas contra el gobierno ya dejan 108 muertos en Venezuela.
Un policía venezolano murió tras recibir un disparo en la cabeza durante una manifestación ayer en el estado occidental venezolano de Mérida. La víctima fue identificada como Oneiver Quiñones y, según la versión preliminar de la Fiscalía, recibió un disparo en la cabeza mientras protestaba en la ciudad andina de Ejido. Esta nueva muerte, la octava registrada en las 48 horas posteriores al paro, eleva a 108 el número total de fallecidos en manifestaciones contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Agencia Brasil - Un policía venezolano murió este viernes (28) tras recibir un disparo en la cabeza durante una manifestación que tuvo lugar ayer en el estado de Mérida, en el occidente de Venezuela, informó el Ministerio Público.
La víctima fue identificada como Oneiver Quiñones y, según la versión preliminar de la Fiscalía, "recibió un disparo en la cabeza" cuando se encontraba en una protesta en la ciudad andina de Ejido, en Mérida.
El agente de la fuerza de seguridad regional resultó herido el jueves (27) y murió hoy en el hospital donde estaba siendo tratado, según el comunicado.
El Ministerio Público aún no ha precisado las circunstancias en las que el policía fue baleado, ni si éste participaba en actividades de restablecimiento del orden público cuando fue alcanzado.
Ayer se cumplieron 48 horas del paro general convocado por los manifestantes contra el gobierno, un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana resultó herido en la parroquia Candelaria en Caracas, según informó el Ministerio Público.
Esta última muerte, la octava registrada en las 48 horas siguientes al paro, eleva a 108 el total de muertos en lugares de protesta. Desde abril pasado, las protestas se han extendido por todo el país caribeño, resultando en más de 1 arrestos.
El próximo domingo (30) los venezolanos están llamados a las urnas para elegir a los más de 500 miembros de una Asamblea Nacional Constituyente que redactará una nueva Constitución y que tendrá facultades para reorganizar el Estado sin que nadie pueda oponerse, lo que es, en estos momentos, el principal motivo de la protesta de la oposición.