Putin invita al presidente de Mongolia a la cumbre del BRICS
Putin también propuso al presidente mongol discutir la interacción de Rusia y Mongolia en diversas áreas, especialmente en la economía.
247 - El presidente ruso, Vladímir Putin, ha invitado al líder mongol Ukhnaagiin Khurelsukh a la cumbre de los BRICS, que se celebrará en Kazán en octubre, informa Sputnik.
"Quisiera invitarlos a Rusia, a Kazán, donde celebraremos la cumbre BRICS de este año. Este será el primer evento de este nivel desde la expansión de la organización. Espero que participen en el formato BRICS. Los esperamos", declaró Putin al inicio de las conversaciones con su homólogo mongol en Ulán Bator.
Putin también propuso al presidente mongol discutir la interacción entre Rusia y Mongolia en diversas áreas, especialmente la economía.
Durante las conversaciones con el líder del país asiático, el jefe de Estado ruso destacó que las relaciones entre Moscú y Ulan Bator se están desarrollando en todas las direcciones.
"De hecho, las relaciones entre Rusia y Mongolia se están desarrollando en todas las direcciones", afirmó Putin.
"Además del ámbito económico y político, donde cooperamos muy activamente, también quiero destacar el trabajo eficaz en áreas humanitarias, en particular en el campo de la educación", afirmó el presidente ruso.
Agregó que la comisión intergubernamental bilateral está trabajando activamente y hay resultados de ese trabajo.
La cumbre de los BRICS, a la que asistirán jefes de Estado, se celebrará en Kazán del 22 al 24 de octubre. Además de Rusia, China, India y Brasil, Egipto, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Etiopía se unieron a la organización a principios de 2024. Los países BRICS representan el 34% de la masa continental de la Tierra y el 45,2% de la población del planeta.
La visita de Vladimir Putin a Mongolia es importante por varias razones, tanto a nivel regional como mundial.
Rusia y Mongolia comparten una larga historia de relaciones bilaterales, que se remonta a la época de la Unión Soviética. Mongolia mantuvo una estrecha relación con la URSS. Hoy en día, Rusia sigue siendo un socio estratégico para Mongolia, tanto en términos económicos como de seguridad. La visita de Putin refuerza esta relación, subrayando la importancia de continuar la cooperación.
Mongolia está ubicada estratégicamente entre dos potencias globales: Rusia y China.
Rusia y Mongolia mantienen importantes vínculos económicos, especialmente en el sector energético. Mongolia depende de las importaciones rusas para su energía, y Rusia considera a Mongolia un mercado potencial y una ruta de tránsito para sus exportaciones de petróleo y gas a otros mercados asiáticos. Durante la visita, es probable que ambos países negocien nuevos acuerdos económicos que fortalezcan esta interdependencia.
La cooperación en seguridad y defensa es otro punto crucial. Mongolia participa en ejercicios militares conjuntos con Rusia, lo cual demuestra la confianza mutua. La visita de Putin podría resultar en acuerdos que amplíen esta cooperación, especialmente en un contexto de creciente tensión internacional.
La visita se produce en un momento de reconfiguración geopolítica global. Con la guerra en Ucrania y el aumento de las tensiones entre Rusia y Occidente, Moscú busca fortalecer sus lazos con países que puedan ofrecer apoyo o una neutralidad beneficiosa. Mongolia, como país neutral que mantiene buenas relaciones tanto con Rusia como con Occidente, es un socio estratégico valioso en este escenario.
Rusia está interesada en expandir sus rutas de transporte y logística en Asia, y Mongolia podría desempeñar un papel importante en ello. Proyectos de infraestructura, como ferrocarriles y autopistas que conectan Rusia con China a través de Mongolia, son de gran interés para Moscú. La visita podría servir para impulsar estos proyectos y fortalecer la conectividad entre ambos países.
La visita de Putin también tiene un significado simbólico. En medio de la presión y las sanciones internacionales, Putin demuestra que puede contar con aliados y socios dispuestos a colaborar con Rusia. Esto envía un mensaje no solo a Occidente, sino también a otros países que podrían estar considerando fortalecer o mantener relaciones con Moscú.