Reino Unido presionó a Bolsonaro en nombre de AstraZeneca antes de las elecciones de 2018.
En esa ocasión, el diputado Jair Bolsonaro se reunió con líderes empresariales del Reino Unido, entre ellos un representante de AstraZeneca, que desarrolla actualmente una de las vacunas contra la Covid en conjunto con la Universidad de Oxford, y que es la principal apuesta del gobierno brasileño contra la pandemia.
Por John McEvoy, Nathalia Urban y Daniel Hunt, de Alambre de Brasil - Un documento secreto revela que el gobierno británico presionó a Jair Bolsonaro, entonces diputado federal y candidato presidencial, en nombre de importantes compañías farmacéuticas y petroleras británicas en el período previo a las elecciones presidenciales de 2018.
En una carta privada dirigida personalmente a Bolsonaro en abril de 2018, el entonces embajador británico en Brasil, Vijay Rangarajan, invitó al congresista a su residencia para reunirse con varios "socios estratégicos" en Brasil. El primer socio mencionado en la carta es la multinacional farmacéutica británica AstraZeneca.
El 29 de junio de ese mismo año, otra carta dirigida a Bolsonaro (véase el documento a continuación) menciona la reunión celebrada en abril y lo invita a una nueva conversación. «Diputado Bolsonaro», dice la carta, «fue un gran placer conocerlo y comenzar nuestra conversación en abril de este año. Me gustaría invitarlo a desayunar o almorzar en mi residencia con los mayores inversores británicos en Brasil, en el horario que mejor le convenga».
La publicación del documento llega en un momento crucial, ya que AstraZeneca, junto con la Universidad de Oxford, desarrolla la vacuna contra la Covid que es la principal apuesta del gobierno brasileño para combatir la pandemia de coronavirus en Brasil, pese a que clínicamente ha demostrado ser la menos eficaz del mercado.
La aparente confianza plena de Bolsonaro en la vacuna del gigante farmacéutico británico plantea una pregunta seria: ¿los esfuerzos de lobby británicos condujeron a un acuerdo con la empresa?
Bolsonaro ha sido criticado en Brasil e internacionalmente por depender de la vacuna de Oxford/AstraZeneca, que, a diferencia de otras vacunas, aún no está lista para su producción. El 3 de diciembre, el gobierno federal adquirió 100 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca por R$ 1,9 millones. Lea el informe completo. aquí.

