Rusia niega ataque al hospital de Mariupol.
Un representante de la ONU afirmó que hay un engaño detrás del discurso difundido por la prensa occidental.
Sputnik - El representante adjunto de Rusia ante las Naciones Unidas (ONU), Dmitry Polyansky, dijo que es alarmante que la organización esté difundiendo un engaño sobre el presunto ataque a civiles en Mariupol.
En una publicación en sus redes sociales, Dmitry Polyansky dijo que hay un engaño detrás de la narrativa circulada por la prensa occidental "de que civiles fueron atacados en un hospital en Mariupol".
Así nacen las noticias falsas. En nuestro comunicado del 7 de marzo, advertimos que este hospital había sido transformado en una instalación militar por radicales. Es muy alarmante que la ONU esté difundiendo esta información sin verificarla, escribió Polyansky.
El miércoles (9), el Secretario General de la ONU, António Guterres, comentó sobre el ataque a un hospital en Mariupol, "donde se encuentran los departamentos de maternidad y de niños".
Guterres señaló que los civiles están pagando el precio más alto por una guerra que no les incumbe. También pidió el fin de la violencia.
El 7 de marzo, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzya, dijo que los residentes de Mariupol informaron que, "después de expulsar a todo el personal de maternidad del hospital, las fuerzas armadas ucranianas establecieron una posición de tiro desde allí".
Además, como señaló también el representante ruso, "los radicales destruyeron completamente uno de los jardines de infancia de la ciudad".
Horas antes del ataque condenado por el gobierno ucraniano, la representante oficial de la diplomacia rusa, María Zakharova, también acusó a Ucrania de establecer posiciones de combate en la zona del hospital y otras regiones afectadas.
En un comunicado, Zakharova dijo que "en Mariupol, los batallones nacionales ucranianos están expulsando al personal y a los pacientes de la sala de maternidad y convirtiendo las habitaciones en posiciones de combate".
Afirmó además que, además de difundir noticias falsas, Kiev comete delitos contra sus propios ciudadanos.
