Sarkozy tiene prisa por lanzar nuevas reglas de austeridad fiscal.
A pocos meses de las elecciones presidenciales, los franceses ignoran la resistencia de Londres y planean lanzar un nuevo tratado en marzo para combatir la crisis en la región.
Roberta Namour – corresponsal de 247 en París – La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, declararon ayer que tienen la intención de finalizar las negociaciones sobre nuevas reglas de austeridad fiscal en la Unión Europea en los próximos días.
Sarkozy espera que el nuevo tratado pueda firmarse a más tardar a principios de marzo, un mes antes de las elecciones presidenciales en Francia.
El acuerdo, aceptado en principio por 26 países miembros del bloque y rechazado por Reino Unido, incluye estrictas medidas de control presupuestario y sanciones para los Estados que incumplan los objetivos.
Londres se negó a cumplir las nuevas reglas porque cree que pondrían en peligro su sistema financiero.
Ayer, otro impasse agravó la controversia entre el país de David Cameron y los gigantes Francia y Alemania. Nicolas Sarkozy anunció que aplicará un impuesto a las transacciones financieras, la llamada Tasa Tobin, aunque sus colegas de la UE se resisten a adoptar una medida idéntica.
El primer ministro británico expresó su firme rechazo al impuesto si la medida no tiene alcance global. Francia y Alemania ven la Tasa Tobin como una fuente de ingresos adicionales para equilibrar sus desastrosas finanzas. Mientras tanto, el mercado financiero teme una fuga de inversiones hacia otros países sin el impuesto.