Trump acelera agenda antiinmigratoria y presiona a países latinoamericanos
El republicano utiliza amenazas económicas y diplomáticas para endurecer los controles migratorios y promover políticas controvertidas.
247 A menos de tres semanas de asumir la presidencia, el presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado su ofensiva contra la inmigración ilegal. El republicano ha presionado a los gobiernos latinoamericanos para que cooperen con sus políticas, bajo amenaza de sanciones económicas y diplomáticas.
Según un informe de AFPTrump ha priorizado el cumplimiento de una de sus principales promesas de campaña: expulsar a los inmigrantes indocumentados. En discursos recientes, los ha calificado de "salvajes", "criminales" y "animales" que "envenenan la sangre" del país. Para ello, ha puesto a aliados leales a cargo de sectores estratégicos del gobierno, como el Departamento de Estado, el Departamento de Justicia y el Pentágono. El secretario de Estado, Marco Rubio, dejó clara la postura de la administración en un artículo publicado en Wall Street JournalAlgunos países cooperan con nosotros con entusiasmo, otros no tanto. Los primeros serán recompensados. En cuanto a los segundos, Trump está dispuesto a usar la influencia estadounidense para proteger nuestros intereses.
La estrategia dio sus frutos. Durante un viaje a países centroamericanos, Rubio logró acuerdos importantes. Panamá canceló su compromiso económico con China, pero se resistió a reducir los aranceles del Canal de Panamá hacia Estados Unidos. Guatemala aceptó más vuelos de deportados, incluyendo extranjeros, mientras que El Salvador ofreció una megaprisión para albergar a inmigrantes condenados de cualquier nacionalidad. México, por su parte, acordó enviar 10 soldados para reforzar su frontera con Estados Unidos y combatir el tráfico de fentanilo a cambio de evitar aranceles del 25% a sus exportaciones.
Chad Wolf, ex miembro de la administración Trump y actual director de la Instituto de Políticas America FirstEnfatizó que "la clave es la velocidad". Según él, "tendrán que avanzar a un ritmo que creo que el gobierno federal no está acostumbrado a manejar".
En el ámbito económico, también entraron en escena las políticas proteccionistas. El gobierno republicano impuso aranceles del 10% a los productos chinos y amenazó a Canadá con sanciones comerciales. Colombia rechazó la autorización para que aviones militares estadounidenses transportaran migrantes deportados, pero busca un acuerdo para evitar represalias.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha firmado una serie de órdenes ejecutivas para acelerar sus medidas. Revirtió las órdenes de su predecesor, Joe Biden, cancelando las vías de inmigración legal, revocando las protecciones para los venezolanos y declarando a los cárteles y las pandillas como organizaciones terroristas. La controversia más reciente se refiere al traslado de migrantes a la base estadounidense de la Bahía de Guantánamo, en Cuba, donde anteriormente se detenía a sospechosos de terrorismo.
A pesar del progreso de estas medidas, los tribunales han impuesto barreras. Un juez federal bloqueó recientemente una orden ejecutiva de Trump que restringía la ciudadanía por nacimiento. Blas Núñez-Neto, exsubsecretario del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU., advirtió que «muchas de las órdenes ejecutivas de la primera administración Trump, y las que se están emitiendo ahora, probablemente serán litigadas y bloqueadas, lo que dificultará el logro de sus objetivos».


