Un año después de Chávez, Venezuela se divide entre protestas y homenajes
Con la presencia de jefes de Estado, el presidente Nicolás Maduro inauguró una jornada de homenajes a Hugo Chávez, este miércoles (5), afirmando que la situación en el país está bajo control, pese a las amenazas de algunos sectores de la oposición de "confinar el país"; pero en barrios de la capital, Caracas, dominados por los opositores de Maduro, además de las marchas de protesta, se realizaron bloqueos en algunas vías de acceso; bajo fuerte vigilancia militar, los manifestantes portaron carteles con frases sobre libertad, llamados a mejores condiciones de salud y justicia.
Leandra Felipe - Corresponsal especial de Agência Brasil/EBC
El presidente Nicolás Maduro afirmó hoy (5) que la situación en el país está bajo control, a pesar de las amenazas de algunos sectores de la oposición de "confinar el país", durante las celebraciones en honor a Hugo Chávez, quien cumple un año de su muerte. Se realizaron protestas y marchas desde temprano en la mañana en repudio a la llegada del presidente cubano Raúl Castro.
"Sectores de la oposición habían prometido bloquear todo el país con protestas hoy. Pero eso no ocurrió. El país está normal y todo transcurre con normalidad y tranquilidad", declaró Maduro en un discurso transmitido por televisión nacional durante el desfile cívico-militar a primera hora de la tarde.
Asistieron los jefes de Estado de Bolivia, Evo Morales; Cuba, Raúl Castro; y Nicaragua, Daniel Ortega. Maduro inauguró el desfile frente al monumento del Paseo de los Próceres, al oeste de la capital. Una fuerza militar de 10.200 hombres marchó por la avenida, mientras tanques y helicópteros sobrevolaban la zona.
Maduro también afirmó que Chávez jugó un papel fundamental en la integración sudamericana. "Hoy en día, pensamos en el Sur como un todo. Tenemos la CELAC [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños] y la UNASUR [Unión de Naciones Suramericanas], y Chávez fue importante en la formación de estos bloques, y seguiremos integrados", aseguró.
Cerca del lugar del desfile, vendedores ambulantes ofrecían diversos artículos relacionados con el líder fallecido el año pasado. Se vendían gorras, camisetas, llaveros, almohadas, CD, aretes, pulseras y bolsos con la imagen de Chávez. El vendedor ambulante Carlos Bonilla declaró a Agência Brasil que en eventos como este gana unos 2.300 bolívares (unos 200 dólares estadounidenses al tipo de cambio oficial).
"Es fácil vender todo lo relacionado con Chávez, porque valoramos todo lo que habla de él y todo lo que nos da visibilidad", comentó. La técnica informática Nirvana Palácios asistió al desfile en memoria del presidente. Afirmó que Chávez marcó un antes y un después en el país.
En los barrios de la capital dominados por la oposición a Maduro, además de las marchas de protesta, se bloquearon algunas vías de acceso. Bajo fuerte vigilancia militar, los manifestantes portaban carteles con lemas de libertad y demandas de mejor salud y justicia.
La estudiante Gaby Arellano dijo que salió a las calles a protestar porque no está de acuerdo con la influencia del gobierno cubano en Venezuela. "Estoy aquí porque rechazo la presencia del presidente Raúl Castro. Esta es la última vez que damos la bienvenida a un dictador", dijo.
Fuera de Caracas, en algunos estados dominados por la oposición, la situación sigue siendo tensa. En el estado Táchira, cuya capital, San Cristóbal, fue militarizada hace más de una semana, se reportan enfrentamientos violentos entre el Ejército y manifestantes de la oposición. En Maracaibo, estado Zuila, también persisten barricadas y bloqueos.
A última hora de la tarde, Nicolás Maduro participó en un evento en el Cuartel de la Montaña, donde se encuentra la tumba de Hugo Chávez. La ceremonia, transmitida por la cadena de televisión multiestatal Telesur, contó con la presencia de jefes de Estado y de gobierno. Brasil envió a Marco Aurélio García, asesor especial de la Presidencia para Asuntos Internacionales.
