Xi Jinping fortalece la alianza estratégica entre China y Rusia.
El líder chino destaca la alianza con Moscú como ejemplo de cooperación entre grandes potencias.
247 - El presidente chino Xi Jinping reafirmó el martes (4) el carácter estratégico y esencial de la alianza entre Pekín y Moscú, al recibir al primer ministro ruso Mikhail Mishustin en Pekín. El encuentro, que refuerza la cooperación sino-rusa, es una muestra más de que estos lazos constituyen uno de los pilares fundamentales de la estabilidad mundial y la consolidación de un orden internacional multipolar, basado en la igualdad y el respeto mutuo entre las naciones.
Según información de la agencia Prensa LatinaXi recordó que este año se reunió dos veces con el presidente ruso Vladímir Putin —en Moscú y Pekín—, ocasiones en las que se esbozaron nuevos planes para la cooperación estratégica a largo plazo. «Los lazos entre China y Rusia avanzan con solidez y calidad, incluso en un contexto mundial complejo», afirmó el presidente. Subrayó la importancia de mantener una estrecha coordinación política, implementar plenamente los acuerdos y trabajar juntos «en defensa de los intereses fundamentales de nuestros pueblos y por la paz y el desarrollo mundiales».
La cooperación estratégica como motor del nuevo orden mundial.
La reunión demuestra que la alianza entre China y Rusia trasciende el ámbito bilateral: constituye un elemento central en la construcción de un mundo multipolar, menos dependiente de las potencias occidentales y con un poder más equilibrado. El presidente chino subrayó la necesidad de ampliar las inversiones mutuas y fortalecer la cooperación en sectores clave como la energía, la conectividad, la agricultura y la exploración aeroespacial.
Además, señaló nuevas fronteras de colaboración. «Debemos explorar a fondo áreas emergentes como la inteligencia artificial, la economía digital y el desarrollo sostenible, creando nuevos motores de crecimiento conjunto», declaró Xi. El líder también enfatizó el papel de los intercambios culturales y sociales, e hizo un llamado a «todos los sectores de la sociedad» para que contribuyan a fortalecer la amistad entre los dos países.
planificación conjunta y modernización china
Xi Jinping recordó además que la reciente sesión plenaria del XX Comité Central del Partido Comunista de China aprobó las directrices del XV Plan Quinquenal, que guiarán el desarrollo económico y social del país durante los próximos cinco años. Afirmó que China continuará impulsando su modernización «al estilo chino», centrándose en la innovación, el desarrollo de alta calidad y la apertura al mundo.
"Estamos dispuestos a coordinar nuestro nuevo plan de desarrollo con la estrategia socioeconómica de Rusia, para beneficio mutuo y en favor de la prosperidad mundial", declaró el presidente.
Moscú reafirma su confianza en la alianza con Pekín.
A su vez, el primer ministro ruso, Mikhail Mishustin, transmitió los saludos del presidente Vladimir Putin y felicitó a China por la exitosa celebración de la cuarta sesión plenaria del XX Comité Central. El primer ministro afirmó que Moscú tiene plena confianza en el éxito de China. «Creemos que China alcanzará los objetivos de su plan quinquenal y seguirá impulsando el desarrollo económico y social con resultados notables», declaró.
Mishustin subrayó además que las dos reuniones de alto nivel entre Xi y Putin este año «consolidaron la asociación estratégica integral y trazaron un nuevo camino para la cooperación futura». Según él, Rusia está dispuesta a implementar todos los acuerdos alcanzados y a profundizar la colaboración en comercio, ciencia, tecnología, energía, agricultura y economía digital, así como a ampliar los intercambios culturales y la coordinación en foros multilaterales.
Un elemento clave en la arquitectura multipolar del siglo XXI.
La alianza estratégica entre China y Rusia, consolidada a lo largo de décadas, se reconoce hoy como uno de los pilares fundamentales de la arquitectura multipolar del siglo XXI. En medio de tensiones geopolíticas y transformaciones en el sistema internacional, la cooperación entre Pekín y Moscú se erige como contrapeso a la hegemonía occidental y como ejemplo de asociación soberana, basada en el beneficio mutuo y el respeto a la autodeterminación de los pueblos.



