Air France-KLM, Lufthansa e IAG avanzan en la carrera por una participación en TAP.
Grupos europeos envían cartas de intenciones y entran en la fase inicial del proceso que podría llevar a la venta de hasta el 49,9% de la aerolínea portuguesa.
247 - Tres importantes grupos europeos de aviación han expresado formalmente su interés en adquirir una participación minoritaria en TAP SA, la aerolínea estatal portuguesa, en el marco del proceso de privatización de la compañía. El plan del gobierno portugués es vender hasta el 49,9% del capital de la aerolínea, preservando el control estatal y reservando el 5% de las acciones para los empleados.
Según información publicada por Folha de S. Paulo, el holding público Parpública, que lleva adelante el proceso, no ha revelado oficialmente los nombres de todos los inversores interesados. Sin embargo, Air France-KLM, Deutsche Lufthansa AG e IAG SA, empresa matriz de British Airways, han confirmado públicamente que enviaron cartas de intención esta semana, posicionándose en la puja por el activo estratégico.
Las manifestaciones de interés, que se cerraron el sábado pasado, marcan la primera etapa formal de la privatización de TAP. En esta fase inicial, los compradores potenciales presentan sus argumentos estratégicos para la operación, demuestran su capacidad financiera e indican las condiciones preliminares antes de proceder a presentar ofertas más detalladas.
Según los términos definidos por el gobierno portugués, los inversores que cumplan los requisitos de esta evaluación inicial deberán iniciar el proceso de diligencia debida en enero, una auditoría preliminar de las cuentas, contratos y operaciones de la empresa. Con base en este análisis, se estructurarán las propuestas económicas y corporativas para la adquisición de una participación en la empresa.
Las propuestas no vinculantes, que aún no tienen un compromiso de compra definitivo, pueden presentarse hasta el 1 de abril. Posteriormente, los grupos interesados dispondrán de aproximadamente tres meses para convertir estas intenciones en ofertas vinculantes, con valores, condiciones y garantías ya consolidados, un paso crucial para la elección del futuro socio privado de la aerolínea portuguesa.
El modelo en discusión prevé que el Estado portugués mantenga el control accionario, aunque abre un importante espacio para un socio estratégico internacional. Para el gobierno, la privatización parcial se considera una forma de fortalecer financieramente a TAP, ampliar rutas y alianzas, y al mismo tiempo preservar la importancia de la empresa en la conectividad entre Europa, África y Sudamérica.
La reserva del 5% de las acciones para los empleados también pretende crear un incentivo para la alineación entre la fuerza laboral y el desempeño de la empresa bajo la nueva estructura accionarial, en un escenario en el que la elección del socio privado podría redefinir la estrategia comercial y operativa de TAP en los próximos años.


