Enel admite haber enterrado líneas eléctricas en São Paulo tras presiones para concesión.
La empresa afirma estar dispuesta a invertir en una red subterránea, pero condiciona el plan a la coordinación con las autoridades y a la definición de una remuneración.
247 - Enel Distribuição São Paulo declaró el miércoles (17) su disposición a sustituir a gran escala el tendido eléctrico aéreo de la ciudad de São Paulo por una red subterránea. Esta declaración surge en medio de la creciente presión de las autoridades federales, estatales y municipales, que abogan por la rescisión del contrato de concesión de la empresa debido a la recurrencia de apagones causados por fenómenos meteorológicos extremos.
Los expertos citan el soterramiento de líneas eléctricas como una de las principales alternativas para reducir los cortes de energía causados por tormentas y vientos fuertes. Sin embargo, es una solución costosa con un posible impacto en las tarifas energéticas. Actualmente, São Paulo cuenta con más de 20 kilómetros de red eléctrica, de los cuales menos del 1% son subterráneos.
En un comunicado, la concesionaria afirmó que el cambio estructural requiere una gran inversión. Según la compañía, «la solución necesaria exige inversiones masivas en redes resilientes y digitalizadas, además del despliegue a gran escala de una red de distribución subterránea». Enel añade que está dispuesta a realizar estas inversiones «como parte de una estrategia compartida con todas las instituciones involucradas».
A pesar de la indicación, la empresa condiciona la ejecución del plan a la coordinación con las autoridades públicas. Según Enel, el soterramiento de los cables «requiere un plan estructurado y coordinado con las autoridades públicas» y exige la definición previa de «los métodos más adecuados para una remuneración adecuada de esta inversión».
La ciudad de São Paulo cuenta desde 2017 con el programa municipal SP Sin Cables, creado para acelerar la sustitución del tendido eléctrico aéreo. Hasta la fecha, solo se han enterrado 46,5 kilómetros. En 2022, el Ayuntamiento anunció la meta de alcanzar los 65,2 kilómetros para 2024, objetivo que aún no se ha cumplido.
El debate se intensificó tras el apagón registrado el martes (10), cuando un vendaval sin precedentes dejó sin electricidad a cerca de 2,3 millones de viviendas en el Gran São Paulo. El episodio repitió fallos similares ocurridos en 2024 y 2025. Aunque Enel sostiene que todos los problemas de la semana pasada se resolvieron, hasta el martes (16) todavía había consumidores reportando interrupciones en el suministro.
La concesionaria también afirmó que cumple con los indicadores estipulados en el contrato y que muestra una mejora continua en la calidad del servicio. Según la compañía, se observan avances constantes en todos los indicadores relacionados con la calidad del servicio, como lo demuestran las inspecciones realizadas recientemente por el organismo regulador. Al final del comunicado, Enel afirmó que reafirma su confianza en el sistema legal y regulatorio brasileño para garantizar la seguridad y la estabilidad de los inversores con compromisos a largo plazo en el país.
Desde que asumió la concesión en 2018, la compañía informa haber incrementado las inversiones en la modernización de la red eléctrica. El plan actual prevé inversiones de R$ 10,4 millones entre este año y 2027. Enel también afirma haber intensificado el mantenimiento preventivo y duplicado el número de podas de árboles cerca de la red.
En cuanto al apagón más reciente, la compañía informó que vientos de casi 100 km/h provocaron la caída de cientos de árboles. Según la compañía, se movilizaron hasta 18 equipos para realizar reparaciones en una zona con aproximadamente 1,8 millones de habitantes. Sin embargo, esta cifra es cuestionada por el alcalde Ricardo Nunes (MDB), quien afirma haber identificado un número mucho menor de vehículos de la empresa de servicios públicos en las calles, basándose en el sistema de cámaras municipal.
Incluso antes del apagón, una auditoría del área técnica del Tribunal de Cuentas de la Unión ya había recomendado que la Agencia Nacional de Energía Eléctrica evaluara la posibilidad de intervención federal en la concesionaria. El informe señaló el incumplimiento de siete de los once Planes de Desempeño firmados y destacó la baja efectividad de las sanciones aplicadas, dada la judicialización de multas superiores a R$ 260 millones.


