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El ex director financiero de Ambipar y el vicepresidente de Deutsche Bank mantienen una amistad desde que trabajan en BofA.

La relación profesional entre João Arruda y Henrique Ramim precede a la operación que agravó la situación financiera de Ambipar.

João Arruda y Henrique Ramim (Foto: Reproducción)

247 - Dos ejecutivos involucrados en la transacción que agravó la crisis de Ambipar mantienen una amistad que se remonta a su tiempo juntos en Bank of America (BofA). João Arruda, exdirector financiero (CFO) de la compañía brasileña, y Henrique Ramim, vicepresidente de Banca de Inversión de Deutsche Bank, trabajaron codo con codo en el banco norteamericano antes de reencontrarse en posiciones opuestas en una transacción que impactó el flujo de caja de la multinacional. La información fue publicada por el portal Metrópoles.

Arruda dejó BofA en agosto de 2023, tras 14 años en el banco, y Ramim lo hizo un mes después, en septiembre, tras tres años en la entidad. Poco después, Arruda asumió el cargo de director financiero de Ambipar, mientras que Ramim se incorporó a Deutsche Bank. La relación profesional entre ambos terminó teniendo un impacto directo en las operaciones financieras, exponiendo a Ambipar a un riesgo significativo.

Durante su etapa en BofA, Arruda negoció un contrato de cobertura cambiaria para proteger a Ambipar de las fluctuaciones del dólar. El acuerdo se transfirió a Deutsche Bank en febrero de 2024 y, en agosto, recibió una adenda firmada por Arruda, ahora ejecutivo de la compañía. El nuevo contrato introdujo los Bonos PIK (Pago en Especie), un instrumento que incrementó el riesgo financiero de la compañía y requirió mayores aportes de capital, lo que ejerció presión sobre su flujo de caja.

La transferencia del contrato entre los bancos le costó a Ambipar una multa de R$20 millones, además de una prima de R$60 millones pagada a Deutsche Bank. La transacción contribuyó al aumento de la deuda y a la caída del valor de las acciones y obligaciones de la compañía, que cotizan en la B3 y la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE).

El 18 de septiembre, Arruda convocó una reunión para explicar la enmienda a los acreedores extranjeros, pero antes de la reunión anunció su salida de la empresa por correo electrónico. La inesperada decisión aumentó la desconfianza entre inversores y acreedores.

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