“Trágica propuesta legislativa”: asociación apunta riesgo de extinción del mercado de delivery en Brasil.
Amobitec advierte que un informe del comité especial parlamentario podría duplicar los precios, destruir los ingresos de los trabajadores y hacer inviable el sector de las aplicaciones.
247 - La Asociación Brasileña de Movilidad y Tecnología (Amobitec) publicó un comunicado oficial el 10 de diciembre criticando el informe final de la Comisión Especial para la Regulación de los Trabajadores Basados en Aplicaciones (PLP 152/2025). Según el documento, la propuesta representa una "propuesta legislativa trágica" con el potencial de perturbar todo el mercado de entregas y transporte basado en aplicaciones en Brasil.
La organización afirma que las normas propuestas podrían inviabilizar los servicios utilizados por 125 millones de brasileños y eliminar la fuente de ingresos de 2,2 millones de trabajadores. El comunicado clasifica el informe como un "revés histórico" que podría perjudicar tanto a los consumidores como a los conductores/repartidores.
Los aumentos de precios podrían excluir a millones de usuarios y reducir los ingresos de los trabajadores.
Según las estimaciones de la industria mencionadas en la nota, la tarifa mínima de entrega y otras imposiciones arbitrarias tendrían un efecto devastador en los precios. Un pedido simple, como un refrigerio de R$24, se encarecería aproximadamente un 30%, mientras que el costo total de un envío podría duplicarse.
Según Amobitec, este ajuste de precios provocaría una caída de más del 50% en el volumen de pedidos, lo que afectaría directamente a restaurantes, comercios locales y repartidores. El impacto total sería hasta cuatro veces mayor que el coste de contratar trabajadores a través de la CLT (Ley Laboral Brasileña), un modelo que, según la asociación, "no se aplica en absoluto a la naturaleza de esta ocupación".
La organización también advierte del impacto social: los más pobres serían los primeros en perder el acceso al servicio, tanto en el reparto como en el transporte de pasajeros.
Una tarifa mínima acercaría los precios de los taxis a la tarifa estándar y alejaría al 20% de los usuarios.
La declaración también critica la tarifa mínima propuesta para los viajes, argumentando que esto acercaría el costo de las aplicaciones de transporte al precio que cobran los taxis, que históricamente han sido inaccesibles para las poblaciones de bajos ingresos.
Los cálculos internos de la industria muestran que el 20% de los usuarios ya no podrían pagar los viajes, lo que reduciría significativamente la demanda y afectaría la capacidad de los conductores para ganarse la vida.
Además, limitar la tarifa del servicio, incluso con la intención de aumentar los ingresos de los conductores, tendría el efecto contrario: encarecería los viajes, disminuiría el número total de trayectos y, en consecuencia, reduciría el ingreso final de los trabajadores. La asociación señala que los conductores y repartidores actualmente ganan, en promedio, el doble que los trabajadores formales con el mismo nivel educativo.
La asimetría regulatoria y el favoritismo hacia ciertas plataformas generan preocupación.
Amobitec también critica lo que describe como un trato diferenciado entre los operadores del sector. Según el comunicado, el informe exime a algunas plataformas de todas las obligaciones y adopta para ellas un modelo de pensiones con aportaciones reducidas, sin vinculación directa con la cuenta individual de prestaciones del trabajador.
Según la asociación, esta asimetría distorsiona la competencia, debilita la protección social y deja a algunos trabajadores sin las garantías que el propio proyecto pretende ofrecer.
Presión sobre el Legislativo y temores al desmantelamiento del sector.
Utilizando argumentos económicos y sociales, Amobitec sostiene que el informe final de Cesp no equilibra la protección social, la sostenibilidad económica y la preservación del empleo.
Según la organización, la aprobación del PLP 152/2025, tal como está presentado, podría distorsionar el ecosistema de movilidad y entrega en el país, afectando a consumidores, restaurantes, comerciantes, conductores, repartidores y la economía urbana en su conjunto.
El comunicado concluye que el texto, de aprobarse, tendría el potencial de "destruir el sector tal como lo conocemos hoy", provocando cierres de empresas y poniendo en peligro millones de fuentes de ingresos.


