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Caballo de Fuego: Año chino de energía y turbulencia

En la astrología china, los años asociados al Caballo suelen ser decisivos en la historia de la humanidad. El Caballo aparece para impulsar a la gente a la acción, despertándola de su letargo. No es casualidad que los años del Caballo sean años turbulentos. 2014 fue un año del Caballo de Fuego.  

En la astrología china, los años asociados al Caballo suelen ser decisivos en la historia de la humanidad. El Caballo aparece para impulsar a la gente a la acción, despertándola de su letargo. No es casualidad que los años del Caballo sean años turbulentos. 2014 fue un año del Caballo de Fuego (Foto: Gisele Federicce).

 


Por: Equipo Oasis

El Año Nuevo Chino comenzó el sábado 31 de enero, bajo el signo del Caballo de Fuego. Este signo rige el período que comienza ahora y se extiende hasta el 18 de febrero de 2015. La tradición china asigna a cada año el nombre y las características míticas de un animal. Los ciclos son siempre de doce años, en una secuencia que comienza con la rata y termina con el cerdo, pasando por el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la oveja, el mono, el gallo y el perro.

Esta forma de definir los años proviene del calendario lunar chino, que acaba de cumplir 4075 años de existencia. Para explicar la presencia de animales en el calendario chino, cuenta la leyenda que en el siglo VI a. C., consciente de su inminente muerte, Buda convocó a todos los seres vivos de la Tierra. Solo doce animales respondieron a su llamado y se acercaron a saludarlo. Primero llegó la rata, que, astutamente, se escondió sobre el lomo del buey para no tener que caminar. Ante Buda, la rata saltó del lomo del buey y, gracias a esta estratagema, llegó primero, dejando al buey en segundo lugar. Luego llegaron, en orden, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la oveja, el mono, el gallo, el perro y, finalmente, el cerdo, que llegó algo tarde porque, a mitad del camino, decidió detenerse a comer. Para recompensarlos, Buda decidió concederles a cada uno un año.

Según los astrólogos chinos, los años asociados al Caballo suelen ser decisivos en la historia de la humanidad. Cada doce años, el Caballo, regido por el elemento fuego, aparece, incitando a la gente a la acción y despertándola de su letargo. No es casualidad que los años del Caballo sean años turbulentos. Sea coincidencia o no, los acontecimientos lo demuestran: la Primera Guerra Mundial (1918), la Gran Depresión (1930), la Segunda Guerra Mundial (1942) y la Revolución Cultural China (1966).

El Caballo simboliza el movimiento, la comunicación y el poder del ser humano para transformar su realidad. La gente tiende a sentirse más inquieta y romántica, y sin duda será un año decisivo para quienes aspiren al éxito. Dado que este año se caracteriza por una mayor valentía al actuar, los proyectos tendrán mayores probabilidades de concretarse.

Debido a las características del año, quienes nacen en el Año del Caballo se definen como personas enérgicas que se sacrifican por alcanzar sus ambiciones. Aman la vida, tienen un gran atractivo, son encantadores, inteligentes, populares y de buen humor. En el plano serio, son trabajadores, tenaces y leales. Los nacidos bajo este signo son conversadores y disfrutan de la charla, aunque no siempre tienen ideas preconcebidas. El Caballo siempre está atento a las opiniones de los demás. El amor por la interacción social sigue siendo la fuerza más importante en su vida, y sea cual sea la carrera que elijan, idealmente implicará relaciones cercanas con otras personas.

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Para los chinos, el Caballo simboliza la inteligencia y la amistad. Quienes nacieron en años del Caballo (como 2002, 1990, 1978, 1966 y 1954) son trabajadores incansables, destinados a sobresalir en la función pública, siempre que controlen dos rasgos negativos: la franqueza excesiva y la impaciencia. Además, saben discernir lo esencial de lo superfluo; son personas ingeniosas y perspicaces que ven las decisiones como retos y no dudan en elegir un camino.

Quienes nacen en el Año del Caballo están decididos a buscar la independencia, nuevas aventuras y experiencias. Les encantan los ambientes animados y son capaces de realizar varias tareas a la vez. Al Caballo se le describe como "un orador elocuente, celoso de su independencia y de mal genio".

Los años y sus signos.


1. La rata, el rey de la agilidad

Dotados de agilidad mental y física, los nacidos bajo el signo de la Rata son personas activas y sociables. Tienden a acumular posesiones y coleccionar objetos de forma meticulosa y disciplinada. Son elocuentes y carismáticos, pero pueden ser algo rígidos, aficionados al chisme, obstinados e intolerantes.

 

2. Terco como un buey
Un espíritu fuerte, gran paciencia y una enorme capacidad de trabajo son las principales características de quienes nacieron en el Año del Buey. Las personas representadas por este animal son tenaces, pacientes, concretas y obstinadas. Suelen fijarse metas ambiciosas y alcanzarlas, y no se rinden cuando se trata de cumplir con su deber.

 

3. El carisma del Tigre
Rebeldes, competitivos, indiferentes, impulsivos y enérgicos: estas son solo algunas de las muchas cualidades de quienes nacen bajo el signo del Tigre. Poseen un gran encanto y carisma, que a veces exhiben con arrogancia y presunción. A pesar de su perfil fuerte y dominante, compuesto por cualidades que pueden convertirse en defectos, los nacidos bajo el signo del Tigre son personas idealistas y apasionadas, siempre en busca de nuevas experiencias.

 

4. Los buenos modales están con el Conejo.
Quienes nacen bajo el signo del Conejo poseen un carácter meticuloso, amable y sensible. Son la viva imagen de la gracia y los buenos modales. El Conejo representa personalidades tranquilas, reservadas y controladas que, sin embargo, pueden mostrarse caprichosas y volubles. Aunque parezcan indiferentes a las críticas, en realidad sufren mucho cuando son objeto de ellas. Son cariñosos con sus seres queridos, pero pueden parecer superficiales e indiferentes con los desconocidos.

 

5. Dragón, el único animal mítico del zodiaco chino.
Rico en magia y encanto, este animal mítico simboliza energía e impetuosidad. De hecho, según la astrología china, quienes nacen bajo el signo del Dragón son así: fuertes y llenos de vida, brillantes y extrovertidos, directos y claros, tienden a decir siempre lo que piensan. Esta criatura legendaria es de suma importancia para la mitología china, que la considera un símbolo de gran sabiduría; tanto es así que el trono del emperador se llamaba Trono del Dragón.

 

6. Una serpiente, refinada pero engañosa.
Quienes nacen bajo el signo de la Serpiente irradian misterio, fascinación y sensualidad. Suelen ser elegantes y refinados, capaces de cautivar a los demás con estas cualidades. Son personas perspicaces, que disfrutan de los placeres de la vida y no temen usar la ironía como mecanismo de defensa. A menudo son posesivos, vengativos y algo engañosos.

 

7. Caballo, impetuoso e independiente.
La característica más evidente de quienes nacen en el Año del Caballo es su fuerte sentido de la independencia. Viajan y afrontan nuevas situaciones con alegría y vivacidad. Poseen una gran fascinación e impetuosidad. Son personas de trabajo y acción rápidas, aunque a veces puedan parecer distraídas y olvidadizas.

 

8. El Aries es leal y generoso.
Cariñosos, amables, atentos, sinceros y llenos de empatía: así son los nacidos bajo el signo de Aries. Suelen ser comprensivos con los demás y se preocupan por su familia, hasta el punto de parecer a veces algo dependientes. Aunque caprichosos e introvertidos, los nacidos bajo el signo de Aries son amigos leales y generosos.

 

9 La insoportable levedad del mono
Eclécticos y astutos, inteligentes y versátiles, los nacidos bajo el signo del Mono poseen un gran encanto, carisma y capacidad intelectual. Son plenamente conscientes de sus talentos y pueden ser arrogantes y vanidosos. Sin embargo, gracias a su extraordinaria sociabilidad, siempre terminan cayendo bien a los demás.

 

10. El Gallo, siempre madrugador
Las personas nacidas bajo el signo del gallo son precisas, competitivas y organizadas, con una percepción aguda y siempre alertas. Son muy francas y directas, y a menudo impresionan con sus comentarios. Son ingeniosas, divertidas y locuaces, lo que a veces cansa a los demás cuando insisten en contar anécdotas y aventuras.

 

11. El perro, el mejor amigo
Prácticos y directos, francos y honestos. Algo quejosos, pero siempre leales y fieles, así son los nacidos bajo el signo del Perro. Representan al amigo por excelencia, siempre dispuestos a ayudar sin esperar agradecimiento. Se enojan con facilidad, pero su enojo es pasajero. No conocen la malicia, el resentimiento ni los celos.

 

12. Honesto como un cerdo
El signo del Cerdo se asocia con la honestidad y la sencillez. Quienes nacen bajo este signo son valientes, sólidos, sensatos y pacientes. Gracias a estas características, suelen ser bien recibidos y apreciados por todos. Disfrutan de los placeres de la vida y de reunirse para cenar y celebrar reuniones. Viven con tranquilidad y equilibrio, creando relaciones sólidas y amistades duraderas a su alrededor.