El lobo fue en su día el principal depredador del mundialmente famoso Parque Nacional de Yellowstone. Sin embargo, su población fue erradicada en 1920, dejando la zona libre de lobos durante siete décadas.
Sin embargo, en 1995 se reintrodujeron manadas de lobos en Yellowstone, lo que dio a los biólogos y ambientalistas una oportunidad única de estudiar qué sucede cuando un depredador superior regresa a su ecosistema.

Se trajo de vuelta a los lobos para controlar la creciente población de alces y ciervos, cuya sobrepoblación estaba destruyendo la vegetación del parque. Sin embargo, los efectos positivos de su renovada presencia superaron con creces las expectativas. En el video que se muestra al final del artículo, los científicos M. Sanjayan, de la ONG The Nature Conservancy, Valerie Kapos, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, y la etóloga Kirsty Peake describen cómo el regreso de los lobos cambió drásticamente los ríos, los bosques y la propia estructura física del parque.
Naturaleza en su estado más puro.
Este video no tiene influencia humana alguna; es naturaleza en estado puro. En esencia, muestra cómo la mera existencia de lobos en la naturaleza puede influir en todo un hábitat, ya que no solo matan a ciertas especies para alimentarse. De hecho, los lobos permiten la existencia de docenas de otras especies animales y vegetales. Al cazar especies que se encuentran por debajo de ellos en la cadena alimentaria, brindan a otras especies, incluso más abajo, la oportunidad de vivir y reproducirse. Los subtítulos e imágenes del video a continuación facilitan la comprensión y la comprensión de la perfección de la naturaleza.
Entrada norte al Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos.
El video muestra cómo el Parque Nacional de Yellowstone, con escasas especies de plantas y animales, puso en marcha un proyecto en la década de 1990 para reintroducir lobos, y los resultados fueron pronto visibles. Los ciervos rápidamente comenzaron a evitar ciertas zonas para no convertirse en presas fáciles, lo que provocó que ciertas regiones comenzaran a regenerarse.
Esta recuperación atrajo a animales como los castores, quienes a su vez crearon hábitats para otras especies. En poco tiempo, se encontraron nutrias, ratones silvestres, patos, peces, anfibios y aves. Se observó un ciclo de impactos positivos que culminó en cambios en el cauce de los ríos.

“Se formaron más piscinas naturales y aparecieron cascadas, cambios que beneficiaron enormemente el hábitat de la fauna silvestre. Las aguas de los ríos y arroyos modificaron su curso y se adaptaron en respuesta a los lobos. Esto se debió a que la regeneración del bosque estabilizó los cursos de agua, volviéndolos fijos”, afirma el periodista y ambientalista británico George Monbiot, quien narra el video. De esta manera, los lobos transformaron el ecosistema del Parque Nacional de Yellowstone y también su geografía.
El hecho sorprendió a varios expertos que temían el programa de reintroducción del lobo, ya que ni siquiera el Servicio de Parques Nacionales estaba a favor de la medida. Titulado "La increíble historia de cuando la ciencia se doblegó ante la soberanía de la naturaleza", el sitio web Social Fly compartió el video, preocupándose de añadir subtítulos en portugués. Míralo a continuación:
Vídeo: Cómo los lobos transforman los ríos (subtitulado en portugués). Se recomienda verlo en pantalla completa.