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Se espera que la educación a distancia gane fuerza en las universidades públicas después de la pandemia.

Se espera que la educación a distancia gane fuerza en las universidades públicas después de la pandemia (Foto: Pexels)

Desde hace más de un año, los estudiantes de educación superior brasileños están divididos entre aprendizaje a distancia y clases presenciales. la educación a distanciaSin embargo, las actividades presenciales se están reanudando gradualmente. Los modelos virtuales, que generan mucho debate entre educadores e investigadores, comienzan a tener una mejor perspectiva, y algunos expertos ya apuntan a una posible consolidación de un modelo de educación híbrido en el futuro próximo, siguiendo las lecciones que la pandemia ha dejado en los intentos de mejorar las experiencias educativas. La expansión de la educación a distancia en las universidades públicas también se ha convertido en un tema de debate en este contexto.

En teoría, una mayor oferta de cursos a distancia en las universidades públicas brasileñas tiende a facilitar el acceso a la educación superior, especialmente para los residentes de ciudades que no cuentan con instituciones de educación superior. Sin embargo, la brecha digital que afecta a Brasil hace que todas estas ventajas se vean rápidamente refutadas, ya que el acceso seguiría siendo limitado.

Otro factor que dificulta la expansión del modelo de educación a distancia es la tasa de deserción escolar entre los estudiantes matriculados en cursos en línea. El Censo Nacional de Educación Superior de 2019 indicó una tasa de deserción del 63 %. Estos datos demuestran que la transición al mundo digital no puede basarse únicamente en el acceso para aumentar el número de estudiantes, y resaltan la necesidad de políticas que garanticen la retención de los estudiantes en los cursos de educación superior a distancia, lo cual, una vez más, choca con las desigualdades socioeconómicas.

Otro punto importante a destacar es que las discusiones sobre la formulación de un plan para expandir la educación a distancia en la educación superior pública brasileña se originaron en el Ministerio de Educación durante el gobierno de Bolsonaro. Consciente de esto, también es posible sospechar una justificación, utilizando los avances tecnológicos como pretexto para recortes presupuestarios aún mayores en las universidades públicas. La disminución de la financiación asignada a las universidades durante la pandemiaAlgunas instituciones brasileñas sólo evitaron cerrar sus puertas debido a la adopción de la educación a distancia, lo que redujo drásticamente los costos operativos de los campus universitarios.

El escenario es propicio para que este tema se acepte con naturalidad, sin mayores cuestionamientos. Una investigación realizada por AMPES, organización que agrupa a instituciones educativas privadas brasileñas, mostró un aumento del 59 % en los cursos a distancia entre 2020 y 2021. Esta tendencia no se limita a la educación superior. Datos del portal Metalecture indican un crecimiento del 127% en las búsquedas online. a través de cursos en línea justo al comienzo de la pandemia.

Lo cierto es que, debido a la situación actual, la educación a distancia presenta oportunidades y posibles inconvenientes. Por lo tanto, es fundamental garantizar que su implementación no se base en el discurso que la presenta como una evolución natural del modelo educativo, sino en amplios debates interdisciplinarios que consideren al mayor número posible de actores involucrados en la futura transformación.