'La izquierda no puede demonizar a la pequeña burguesía'
El ministro de la Secretaría de Asuntos Estratégicos, Roberto Mangabeira Unger, afirma que «junto a la clase media tradicional, emerge la pequeña burguesía empresarial, que domina el imaginario colectivo popular»; el ministro afirma que, en ausencia de políticas públicas de calidad, «esta masa retrocede hacia un «privatismo moralizante»»; «La izquierda debe evitar uno de los grandes errores de la izquierda europea: identificar a la pequeña burguesía como su enemiga. Y tras demonizarla, se convirtió en los tentáculos de la derecha».
247 – «La izquierda debe evitar uno de los grandes errores de la izquierda europea: identificar a la pequeña burguesía como su enemiga». Esta afirmación proviene del ministro de la Secretaría de Asuntos Estratégicos (SAE), Roberto Mangabeira Unger, quien fue uno de los profesores más jóvenes de la Universidad de Harvard y entre cuyos alumnos se encontraba el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a quien critica por haber desaprovechado una «oportunidad transformadora» durante la crisis económica de 2007.
Unger afirma que «junto a la clase media tradicional, surge la pequeña burguesía empresarial, compuesta por millones de personas que luchan por abrir y mantener pequeños negocios». «Esta masa es el agente político más importante de Brasil y domina el imaginario colectivo popular», afirma Unger. El País.
Según el ministro, "en ausencia de un proyecto nacional generoso e inclusivo, esta masa retrocede a la defensa de sus propios intereses y a un privatismo moralizante".
Tenemos que evitar esto. Y, sobre todo, la izquierda tiene que evitar uno de los grandes errores de la izquierda europea, que fue identificar a la pequeña burguesía como su enemiga. Y tras demonizarla, se convirtió en los tentáculos de la derecha», observó. Unger también afirma que no ve «ningún proyecto consistente en la oposición».
Economía y servicios públicos
Al comentar sobre el panorama económico brasileño, el ministro afirmó que el país vive un modelo de desarrollo basado en el consumo y las materias primas. "El nuevo modelo debe basarse más en la producción y la oferta que en el consumo y la demanda. La democratización de la demanda solo se logra con dinero, mientras que la democratización de la oferta requiere innovación en la economía y el Estado", añadió.
Respecto a la necesidad de mejoras en la prestación de servicios públicos, Unger enfatizó que, luego de que la clase media logró "acceso al consumo, descubrió que éste no es suficiente para llevar una vida digna si no se combina con acceso a servicios públicos de calidad, educación, salud y seguridad".
"Ahora estamos amenazados por un aparente círculo vicioso: sin crecimiento económico se hace difícil financiar servicios públicos de calidad, pero sin servicios públicos de calidad se hace difícil organizar un nuevo ciclo de crecimiento basado en la oferta y no sólo en el consumo", añade.