"Ahora el poder judicial decide qué tenemos que votar".
El presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Legislación Participativa del Senado, Paulo Paim (PT-RS), protesta porque el Supremo Tribunal Federal, presidido por Joaquim Barbosa, envía "platos preparados" al Congreso. "No digo que el Supremo Tribunal Federal no sea la última instancia, pero también es necesario un mayor diálogo entre los tres poderes del Estado", afirma el senador.
247 El presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Legislación Participativa del Senado, Paulo Paim (PT-RS), afirmó que el Congreso necesitaba "adoptar una postura más soberana e independiente" en 2013 y criticó lo que él llama una "guerra" entre los poderes Legislativo y Judicial. Según él, el Poder Judicial "decide qué debemos votar y qué no" y, cuando decide, "nos entrega el resultado final".
"Hay mucho por hacer [en 2013], y solo hace falta que el Congreso adopte una postura más soberana e independiente", declaró Paim. Según él, el impasse con el poder judicial se ha convertido en una guerra, y ahora el poder judicial decide qué debemos votar y qué no, y al mismo tiempo, cuando decide, nos envía el resultado final".
El parlamentario enfatiza, sin embargo, que es necesario un mayor diálogo entre los poderes del Estado. "No digo que la Corte Suprema no sea la última instancia, claro que lo es, pero también es necesario un mayor diálogo entre los tres poderes del Estado. Así que todo indica que 2013 será un año muy complicado, muy difícil, sobre todo porque la pugna de poder ya está presente, digamos, en el otro lado de la calle, es decir, en 2014".
Votación durante todo el año
El senador afirmó que la expectativa para 2013 es que el Congreso Nacional concluya la votación del proyecto de ley de la Cámara de Diputados que penaliza los prejuicios, tanto los motivados por la orientación sexual como por la identidad de género. Paim también defendió la votación de la propuesta que aborda la eliminación del factor de seguridad social, la Reforma Política, la distribución de las regalías petroleras, así como el tema del nuevo pacto federal y la Reforma Tributaria.
El proyecto de ley [que penaliza los prejuicios] lleva seis años en la Cámara y no se ha votado. ¿Por qué? Porque los propios ponentes piden que no se vote porque fracasaría, y así fue como la propia senadora Marta Suplicy, en defensa de su postura, pidió que no se votara. Según él, el intento de votarlo en 2013 estará vinculado al diálogo con todos los sectores y a la elaboración de un texto que combata la homofobia.
Con información del PT (Partido de los Trabajadores).
