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CGU: Las irregularidades causan pérdidas de R$ 682 millones.

Un análisis de 17 procesos de licitación y contratos del Ministerio de Transporte, por un total de R$ 5,1 millones, identificó 66 irregularidades.

Evam Sena_247, en Brasilia – Un informe de la Contraloría General de la Unión (CGU), publicado este jueves 8, sobre una auditoría al Ministerio de Transportes, revela que irregularidades en el DNIT (Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte) y Valec, la empresa ferroviaria estatal, podrían haber generado pérdidas por al menos R$ 682 millones. Se analizaron diecisiete procesos de licitación y contratos, por un total de R$ 5.100 millones, y se detectaron 66 irregularidades.

La auditoría fue ordenada por la presidenta Dilma Rousseff tras una oleada de acusaciones contra el ministerio que provocó la dimisión del exministro Alfredo Nascimento y del exdirector general del DNIT, Luiz Antônio Pagot. La severidad de Dilma generó descontento dentro del partido PR, que controlaba el ministerio, hasta el punto de que el partido abandonó la base aliada del gobierno en el Congreso y declaró su independencia.

El informe se enviará a la Casa Civil, a la Comisión de Ética Pública de la Presidencia, a la Fiscalía General, al Tribunal Federal de Cuentas y a la Policía Federal.

Las investigaciones no se limitaron a los casos de irregularidades publicados en la prensa, sino que también incluyeron hechos que ya estaban bajo investigación o que se consideraban emblemáticos y representativos. El principal problema detectado por la CGU (Contralor General de la Nación) fueron los proyectos deficientes o desactualizados, que dieron lugar a presupuestos inflados y a adendas contractuales, razones que condujeron a la crisis en el sector del transporte.

«Muy pocos proyectos no experimentan aumentos de costos, muchos de los cuales se acercan al límite legal, e incluso a veces lo superan, lo que hace que los descuentos obtenidos en los procesos de licitación resulten ineficaces», señala el informe. En un estudio de 13 proyectos que recibieron adendas, la oficina del contralor descubrió que tres de ellos superaron el límite del 25 % y uno alcanzó el 73,7 %.

El lote 7 de la BR-101-Noreste (en Pernambuco) fue el proyecto con mayor número de problemas, con 14 irregularidades, incluyendo sobrefacturación, pago por servicios no prestados y ejecución de obras no contratadas. Para ilustrar la deficiente ejecución del proyecto, cabe mencionar que se planeó que la carretera atravesara un embalse que abastece a parte del estado. Tan solo este proyecto generó pérdidas por valor de R$ 53,8 millones.

La CGU (Contralor General de la República de Brasil) confirmó la existencia de un conflicto de intereses y pruebas de colusión entre los licitadores del contrato entre el gobierno de Roraima, con recursos del DNIT (Departamento Nacional de Infraestructuras de Transporte), y la constructora Araújo Ltda. para el proyecto de la autopista BR-174, valorado en R$ 18 millones. La constructora pertenecía a la esposa de José Henrique Sadok Sá, quien asumió como director general interino del DNIT tras la destitución de Pagot.

Bajo la responsabilidad de Valec, el Ferrocarril de Integración Oeste-Este fue el que presentó más irregularidades, irregularidades en el proceso de licitación, incluidas restricciones a la competitividad y una sobreestimación de R$ 52,2 millones en el presupuesto de referencia.

A pesar de los vínculos con exfuncionarios del ministerio, el informe no responsabiliza a nadie. La CGU (Contralor General de la Unión) ya ha abierto siete expedientes disciplinarios administrativos, una investigación patrimonial y una investigación interna, que involucran a más de 30 funcionarios actuales y anteriores del DNIT (Departamento Nacional de Infraestructura del Transporte), Valec (empresa estatal brasileña) y el ministerio. Podrían abrirse nuevos expedientes o investigaciones a raíz de la auditoría, que podrían incluir a personas ya destituidas de sus cargos y conllevar despidos o remociones.

La CGU (Contraloría General de la República de Brasil) afirma que no tiene autoridad legal para investigar denuncias de soborno y que este trabajo debe ser realizado por la Policía Federal, con autorización judicial.