Citado en el escándalo de corrupción Lava Jato, Cunha está "más cerca del fuego".
Según Tereza Cruvinel, columnista de 247, "Eduardo Cunha termina el semestre legislativo con una metralladora en la mano, apuntando claramente al gobierno y al mandato de Dilma Rousseff, pero también desplazado al centro de las investigaciones que involucran a políticos en el esquema de sobornos de Petrobras". "El endurecimiento del presidente de la Cámara en las últimas horas puede representar su agonía ante el fuego inminente", dice la periodista, recordando la acusación del denunciante de Lava Jato, Julio Camargo, revelada hoy, de haber pagado a Cunha un soborno de 5 millones de dólares; la acusación contra Cunha es "una fuerte señal de que su situación se está volviendo mucho más complicada que la de otros políticos", dice Tereza.
Por Tereza Cruvinel
Eduardo Cunha termina el semestre legislativo con la metralladora en la mano, apuntando claramente al gobierno y al mandato de Dilma Rousseff. Pero también llega al final de este período desplazado al centro de las investigaciones que involucran a políticos en la trama de sobornos de Petrobras. El endurecimiento del presidente de la Cámara en las últimas horas podría representar su agonía ante el fuego inminente.
Una clara señal de que su situación es mucho más compleja que la de otros políticos llegó con la acusación del denunciante de Lava Jato, Julio Camargo, revelada hoy por el periódico O Globo, de haber pagado a Cunha un soborno de 5 millones de dólares para facilitar un contrato de alquiler de plataformas de perforación para Petrobras. El soborno total ascendería a 10 millones de dólares, y la otra mitad iría al lobista Fernando Baiano. Naturalmente, Eduardo Cunha reaccionó con firmeza, acusando a Camargo de mentir. De hecho, en otras ocasiones, el denunciante negó tener relación alguna con el presidente de la Cámara.
No menos revelador es el hecho de que se programen protestas con cacerolazos y silbidos para mañana, durante su discurso por radio y televisión para destacar los logros legislativos de su administración en el primer semestre de 2015. En un desayuno con periodistas, Cunha describió la protesta como una "protesta petista", lanzando además nuevos ataques contra la alianza del PMDB con el PT. La protesta puede incluir simpatizantes del PT, pero está siendo organizada por diversas facciones en redes sociales.
Aunque había sido ambiguo sobre las maniobras golpistas para sacar a Dilma del cargo, tres acciones recientes de Cunha no dejan dudas sobre la posición en la que estará cuando lleguen agosto y septiembre.
1. 1. Ya programó las votaciones de los informes de rendición de cuentas de otros gobiernos que aún están pendientes, despejando la agenda para que el de Dilma pueda ser votado poco después de que el TCU (Tribunal de Cuentas de la Unión) presente oficialmente su dictamen al Congreso.
2.2. Reveló que había solicitado estudios jurídicos sobre la solicitud de impeachment presentada hace aproximadamente dos meses por movimientos de derecha partidarios del impeachment.
3. Se reunió con el ministro Gilmar Mendes para preguntar sobre las opciones de destitución de Dilma a través del proceso en curso en el TSE (Tribunal Superior Electoral).